Tenerife blinda sus espacios naturales con más agentes y tecnología avanzada
El Cabildo de Tenerife ha dado un paso decisivo en la protección de su entorno natural con la incorporación de 20 nuevos agentes de medio ambiente. En El Teide pasa de dos a catorce efectivos. Innovación tecnológica y especialización para afrontar nuevos retos ambientales

Si Tenerife representa un paraíso para el isleño y el viajero no es solo por sus 12 playas con banderas azules. También presume de un abanico de ecosistemas que merece la pena preservar para que permanezcan intactos. Además del Parque Nacional del Teide (Patrimonio de la Humanidad), y el imponente bosque de laurisilva del Parque Rural de Anaga, los espectaculares acantilados de Los Gigantes, el Parque Rural de Teno, el Paisaje Lunar de Vilaflor y la Cueva del Viento, entre otros, constituyen un orgullo local y natural. Espacios con reconocimientos de diversas categorías en España y en varios organismos internacionales.
Para proteger tan delicado y preciado patrimonio, el Cabildo ha reforzado la vigilancia, el control y la conservación del territorio insular con 20 nuevos agentes de medio ambiente. Una ampliación que se enmarca en una estrategia más amplia de fortalecimiento del servicio público y adaptación a los nuevos desafíos ambientales.
La incorporación de estos profesionales permite mejorar de forma significativa la cobertura en los espacios naturales protegidos y en el conjunto de la isla. Además de reforzar la capacidad de actuación de personas profesionales, se avanza hacia un modelo más eficiente y especializado en la gestión ambiental.
Uno de los principales focos de este refuerzo es el Parque Nacional del Teide, donde la plantilla de agentes se incrementa de dos a 14 efectivos. Así se mejora la vigilancia, el seguimiento ambiental y la capacidad de respuesta en un entorno que, por su singularidad y fragilidad, así como por la afluencia de visitantes, requiere una atención constante.
Además de la Brigada de Investigación de Causas de Incendios Forestales, pronto se crearán nuevas unidades, como la de Flora y Fauna y la Canina, para la detección de venenos
Pero el impacto de estas incorporaciones no termina en la montaña más alta de España. Los nuevos efectivos logran una cobertura más equilibrada en toda la isla, reforzando la presencia en diferentes zonas y mejorando la capacidad de respuesta ante situaciones diversas, desde infracciones medioambientales hasta emergencias como incendios forestales, inundaciones o rescates.
“Esta medida supone un paso importante en la protección de nuestros espacios naturales”, subraya Rosa Dávila, presidenta del Cabildo. “Es necesario contar con una administración más presente y preparada ante los retos actuales”. En ese sentido, la consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, incidido en que el objetivo no es solo aumentar el número de agentes, sino también mejorar la calidad del servicio a través de la especialización y el uso de nuevas herramientas.
Formación de y para profesionales
Por eso, el Cabildo ha diseñado un programa de formación específico, pionero en Canarias, que permitirá a los nuevos agentes adquirir conocimientos técnicos avanzados en protocolos de actuación, herramientas digitales y especializaciones vinculadas a la gestión ambiental.
Además, se avanza en la consolidación de unidades especializadas que refuercen la eficacia del servicio. Ya están operativas la Unidad de Delitos Ambientales y Coordinación con la Fiscalía, centrada en actuaciones de policía judicial, y la Unidad de Vigilancia Ambiental Digital, orientada a la detección de infracciones en internet y redes sociales.
Además de la Brigada de Investigación de Causas de Incendios Forestales, pronto se crearán nuevas unidades, como la de Flora y Fauna y la Canina, para la detección de venenos.

Esta apuesta por la especialización responde a la creciente complejidad de los retos ambientales: la prevención, la investigación y la capacidad de intervención rápida resultan clave. Los agentes de medio ambiente desempeñan un papel fundamental como enlace directo entre la administración y el territorio, actuando tanto en labores de vigilancia como en la gestión de emergencias.
Más drones y mejores pilotos
El refuerzo humano cuenta con la tecnología como aliado imprescindible. El Cabildo de Tenerife ha ampliado su capacidad operativa con la incorporación de nuevos drones, que permiten realizar tareas de vigilancia, control y seguimiento en zonas de difícil acceso o con condiciones complejas.
El área de medio ambiente cuenta ya con una flota de 12 drones, incluyendo dispositivos de alta capacidad especialmente diseñados para la unidad de incendios forestales. Estos equipos permiten obtener información visual y térmica en tiempo real, lo que mejora la eficacia de las intervenciones y reduce los riesgos para el personal.
La incorporación de esta tecnología ha supuesto un avance significativo en la gestión ambiental, ya que permite detectar focos de calor, supervisar grandes extensiones de terreno y realizar tareas como el control de vértidos, la identificación de construcciones ilegales o la investigación de causas de incendios.
Para manejar esos nuevos prodigios se ha actualizado la formación. Un total de 21 profesionales están acreditados como pilotos, cumpliendo con los requisitos establecidos por la normativa aeronáutica. Además, se han desarrollado protocolos específicos y herramientas de gestión de datos para optimizar la información obtenida durante los vuelos, facilitando la toma de decisiones y mejorando la coordinación entre los distintos equipos.

Esta medida supone un paso importante en la protección de nuestros espacios naturales. Es necesario contar con una administración más presente y preparada ante los retos actualesRosa Dávila, presidenta del Cabildo
“Este proceso de incorporación y modernización responde al compromiso del Cabildo con el fortalecimiento del empleo público y la mejora de los servicios esenciales, destacando la importancia de garantizar una cobertura adecuada en todo el territorio”, destaca el consejero de Presidencia, José Miguel Ruano.
Con esta combinación de más personal, mayor especialización y el uso de tecnología avanzada, el Cabildo de Tenerife consolida un modelo de gestión ambiental basado en la anticipación, la presencia activa y la mejora continua
Con esta combinación de más personal, mayor especialización y el uso de tecnología avanzada, el Cabildo de Tenerife consolida un modelo de gestión ambiental basado en la anticipación, la presencia activa y la mejora continua. Un modelo que entiende que la protección del entorno natural no es solo una responsabilidad institucional, sino también una inversión de futuro. Porque preservar los espacios naturales de la isla vela por su biodiversidad, pero también protégé una parte esencial de su identidad y garantiza su sostenibilidad (y su disfrute) para las próximas generaciones.