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La Administración Trump rectifica y acuerda volver a izar la bandera arcoíris del Orgullo en Stonewall

El Departamento de Interior ha pactado con las organizaciones civiles volver a colocar la enseña LGTBI+ en la histórica plaza

Políticos y activistas sociales arrían la bandera arcoíris en el Monumento Nacional de Stonewall, en Nueva York.Yuki Iwamura (AP)

El Gobierno federal de Estados Unidos ha acordado este lunes que la bandera arcoíris del Orgullo puede ondear en el Monumento Nacional Stonewall. Situada en el Greenwich Village, en Manhattan (Nueva York), cuna de la lucha por los derechos de la comunidad LGTBI, la bandera es un potente símbolo de los derechos civiles y defensa de las minorías. De esta forma, la Administración Trump rectifica su orden anterior del pasado febrero de retirar la bandera, lo que supuso un golpe contra las políticas de diversidad.

Aquella decisión de prohibir la bandera en Stonewall provocó una oleada de indignación y protestas de activistas, funcionarios, políticos y miembros de organizaciones civiles que defienden los derechos del colectivo LGTBI, que vieron su retirada como una vulneración de los derechos de las minorías y del colectivo homosexual.

Varias organizaciones sin ánimo de lucro representativas del colectivo, lideradas por la fundación de Gilbert Baker, el artista que creó la bandera arcoíris del Orgullo en 1978, argumentaron ante el juzgado federal de distrito de Manhattan que la retirada de la bandera suponía una discriminación contra las personas LGBTQ. Además, afirmaron en su escrito de la demanda que la orden del Departamento de Interior violaba una política que permite izar banderas en sitios federales si los estandartes tienen cierto significado histórico.

Dos meses después de la retirada, la Administración Trump ha acordado en sede judicial con los grupos LGTBI+ que la bandera vuelva a ondear. “El Gobierno ha reconocido lo que defendimos desde el primer día: la bandera del Orgullo pertenece a Stonewall”, ha manifestado este lunes Alexander Kristofcak, abogado de las organizaciones sin fines de lucro que acudieron a los tribunales. A través de un comunicado, ha agregado: “La bandera será restaurada, ondeará de forma oficial y permanente, y el tribunal estará preparado para hacer cumplir ese compromiso”.

El Departamento del Interior y el Servicio de Parques Nacionales “han confirmado su intención de mantener una bandera del Orgullo en Stonewall”, escribieron los abogados del Gobierno y de los grupos en un documento judicial conjunto. La bandera no se retirará, salvo para “mantenimiento u otros fines prácticos”, según consta en el documento, que aún debe ser ratificado por un juez, detalla la agencia AP.

El Servicio de Parques Nacionales deberá izar tres banderas en el mástil del monumento a Stonewall en Manhattan antes de que transcurra una semana, según los documentos del acuerdo. La bandera del Orgullo ondeará entre la bandera de Estados Unidos y la del Servicio de Parques Nacionales. Cada una medirá 0,9 metros por 1,5 metros.

Gilbert Baker creó la bandera del Orgullo arcoíris como símbolo de esperanza y liberación. Hoy, ese símbolo regresa al lugar que le corresponde”, manifestó Charles Beal, presidente de la Fundación Gilbert Baker, a través de un comunicado.

Tras la orden del Departamento de Interior de retirar la bandera LGTBI+ de Stonewall, varios centenares de personas acudieron al día siguiente para colocarla, contraviniendo el mandato gubernamental. El 9 de febrero, vecinos se dieron cuenta de que la enseña había desaparecido del espacio, declarado Monumento Nacional de Estados Unidos en 2016 por el entonces presidente Barack Obama.

Cruzada contra la diversidad

La enseña había sido retirada siguiendo las directrices de un memorándum, impulsado por la Administración de Trump, para “orientar sobre las políticas y procedimientos para la exhibición e izado de banderas y estandartes” en los espacios que gestiona el Servicio de Parques Nacionales, responsable de los monumentos nacionales. Ese documento establecía que los lugares oficiales solo pueden exhibir la bandera de Estados Unidos, la del Departamento del Interior y algunas excepciones, como banderas históricas o las relativas a las tribus indígenas americanas.

Stonewall es un lugar histórico no solo para Nueva York o EE UU, sino para todo el planeta. El 28 de junio de 1969, se desplegó una redada policial en el Stonewall Inn, local de ambiente de la zona, que tuvo como respuesta una gran protesta ciudadana de varios días y que acabó dando origen a la lucha LGTBIQ+. Desde entonces, el 28 de junio, jornada en la que se produjo la incursión policial, es el Día Internacional del Orgullo.

Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha puesto en la diana a las personas LGTBIQ+. Una de las estrategias de ataque ha consistido en fomentar el borrado de la diversidad sexual y de género. Así, en febrero del año pasado, toda mención a la realidad trans y queer desapareció de Stonewall y del site en el que se explica su historia.

A lo largo de 2025, Trump ha firmado 12 órdenes ejecutivas que erosionan los derechos LGTBIQ+. Por su parte, los republicanos, partido al que pertenece Trump, han impulsado 104 propuestas legislativas federales y más de un millar de proyectos de ley estatales que recortan derechos del colectivo, con especial incidencia en las personas trans.

Esas medidas van desde el veto a las personas trans en el deporte; el rechazo a reconocer su identidad en documentos oficiales; la presión para eliminar iniciativas laborales que fomenten la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI); el cierre de la línea de atención telefónica contra el suicidio para personas LGTBIQ+; la prohibición de los tratamientos de reafirmación de género para menores; o la censura de libros que aborden la diversidad en bibliotecas públicas y académicas.

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