Un nuevo tercer carril en la TF-5, entre Guamasa y San Lázaro, mejora la conectividad en Tenerife
Gracias a un ambicioso y esperado proyecto, se ampliará la capacidad de uno de los tramos más congestionados de la isla, en la autopista TF-5. La obra, fruto del consenso institucional, reorganizará los accesos al aeropuerto

La autopista TF-5, espina dorsal de la isla de Tenerife hacia el nordeste, soporta desde hace años muchas retenciones. Cada día circulan por ella 110.000 vehículos, con picos en algunos tramos de hasta 4.500 en horas punta, retrato el desfase entre una infraestructura del siglo pasado y la demanda real. Para atenuar esa rémora, el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias han dado luz verde a uno de los proyectos más esperados en materia de movilidad: el tercer carril de esa vía de comunicación, entre Guamasa y San Lázaro. La actuación en unos 5 kilómetros permitirá ampliar de dos a tres carriles en sentido Santa Cruz, reorganizar los enlaces estratégicos del aeropuerto de Tenerife Norte y mejorar la fluidez en ese corredor.
Es una respuesta directa a la realidad que viven cada día miles de personas en la isla y una prioridad claveRosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife
“No se trata de una obra más, sino una respuesta directa a la realidad que viven cada día miles de personas en la isla”, comenta la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila. El tiempo que se pierde en las carreteras, la dificultad para desplazarse y el impacto que esta situación tiene tanto en la calidad de vida de la ciudadanía como en el desarrollo económico de Tenerife, necesitaba un proyecto como este, según Dávila. “Una prioridad clave para la isla y el resultado de la colaboración entre administraciones”.
Con una inversión de 66,4 millones de euros, el proyecto introduce una transformación profunda en la forma de gestionar el tráfico en uno de los puntos más saturados de la isla. La ampliación permitirá sobre todo reorganizar los flujos de circulación para eliminar puntos de conflicto y mejorar la seguridad vial.
Nuevo rediseño
Uno de los aspectos más relevantes de la actuación es la reordenación completa de los enlaces de Guamasa, San Lázaro y el aeropuerto. La creación de un nuevo acceso directo –conocido como “hipódromo’– permitirá redistribuir el tráfico y separar los flujos norte-sur. Gracias a él, aproximadamente un 25% de los vehículos que hoy utilizan el enlace del aeropuerto podrán acceder o salir hacia el norte sin pasar por los puntos más congestionados. Este rediseño reducirá los cruces conflictivos y facilitará itinerarios más directos, especialmente entre quienes se desplazan hacia Santa Cruz y el Puerto de la Cruz.
Ejecutar la obra sin interrumpir el tráfico supone una complejidad operativa. Durante 35 meses, se mantendrán en todo momento los dos carriles actuales por sentido, reorganizando progresivamente la circulación para permitir el avance de los trabajos.
El proyecto se desarrolla sobre suelo ya disponible, lo que reduce significativamente las afecciones. Se ocuparán unos 8.000 metros cuadrados, concentrados principalmente en zonas de aparcamiento próximas a superficies comerciales. La previsión es firmar la adjudicación antes del verano, lo que permitiría iniciar las obras en el corto plazo, tras un proceso de licitación que ya ha atraído a nueve empresas interesadas.

El éxito de la colaboración
Este proyecto se comenzó a redactar en el 2018, pero no se ha realizado ninguna acción para darle continuidad. Por ello, el papel de la colaboración institucional se revela imprescindible. El proyecto del ingeniero redactor, Emilio Grande, fue inicialmente impulsado por la corporación insular y asumido por el Gobierno de Canarias, que lo ha llevado a fase de licitación.
Mejorar la movilidad en la isla requiere un enfoque global que combine la mejora de infraestructuras con el impulso del transporte público, la gratuidad de las guaguas, el refuerzo del tranvía y el desarrollo de futuros proyectos como el tren del surFernando Clavijo, presidente del Ggobierno de Canarias
Según el presidente, Fernando Clavijo, esta actuación responde a una de las principales demandas de la ciudadanía. Forma parte de una estrategia más amplia para “mejorar la movilidad en la isla que requiere un enfoque global que combine la mejora de infraestructuras con el impulso del transporte público, la gratuidad de las guaguas, el refuerzo del tranvía y el desarrollo de futuros proyectos como el tren del sur”, explica.
Coincide con Clavijo el vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso: “El tercer carril permitirá una gestión más inteligente del tráfico, especialmente en los accesos al aeropuerto, reduciendo tiempos de desplazamiento y mejorando la seguridad vial”.
Se trata de una intervención que combina eficiencia, seguridad y planificación para dar respuesta a los puntos críticos de la red viariaPablo Rodríguez, consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad
El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, Pablo Rodríguez, incide en el carácter estratégico del proyecto desde el punto de vista técnico. La actuación no se limita a aumentar la capacidad de la TF-5, sino que introduce una nueva lógica en el funcionamiento de los accesos al aeropuerto, permitiendo anticipar salidas, reducir puntos de congestión y mejorar la experiencia de conducción. “Se trata de una intervención que combina eficiencia, seguridad y planificación para dar respuesta a los puntos críticos de la red viaria”, concluye Rodríguez.
Tanques de tormentas, otra solución
En el tramo entre El Portezuelo y La Laguna, cauces como el barranco de Chamarta presentan problemas de capacidad y no pueden asumir un aumento de caudal, ya que atraviesan zonas urbanas especialmente sensibles. Por ello, el proyecto incorpora una actuación clave en materia de drenaje y seguridad hidráulica. En lugar de canalizar el agua hacia barrancos o cauces –como es habitual–, se ha optado por un sistema alternativo debido a las limitaciones del entorno.
Se contempla la construcción de seis tanques de tormenta a lo largo del recorrido, el primero de ellos en terrenos de Aena, donde confluyen las aguas de la plataforma. Este sistema permite recoger la primera gran escorrentía de lluvia, retenerla temporalmente y someterla a tratamiento antes de su filtración al terreno, evitando así tanto inundaciones como la contaminación del subsuelo.
Se trata de una solución innovadora en Canarias –es el primer proyecto de este tipo en el archipiélago– muy utilizada en otras ciudades del mundo. Responde a la necesidad de adaptar las infraestructuras a fenómenos meteorológicos adversos, reforzando la seguridad tanto de la vía como del entorno. Representa un avance importante en la forma de abordar el drenaje en infraestructuras viarias en las islas.