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Especial publicidad

Hacia la transformación ecológica de las ciudades

En Andalucía, Hidralia impulsa la regeneración de agua, un modelo de gestión para garantizar la sostenibilidad del servicio frente a un ciclo natural cada vez más extremo

La depuradora de Roquetas de Mar (Almería) es la primera de Europa en suministrar agua regenerada con la más alta calificación.

No se trata de un cliché ni un espejismo del imaginario colectivo: la sequía en Andalucía es un problema estructural, y las lluvias de estos meses no compensan los largos periodos secos que se prevén y que convierten a la región en una zona con déficit crónico de agua.

Las precipitaciones, cada vez más escasas e irregulares, se concentran en episodios intensos con lluvias torrenciales, que no compensan los largos periodos secos. Esta realidad convierte a la región en una zona con déficit crónico de agua.

En algunas cuencas andaluzas, los embalses han llegado a situarse por debajo del 25% de su capacidad. Municipios medianos tuvieron que aplicar restricciones nocturnas y limitaciones al riego urbano. A ello hay que sumar los problemas de salud y de calidad de vida que provoca este nuevo patrón climatológico con olas de calor más intensas, que incrementan la mortalidad asociada a estrés térmico, y episodios de lluvias extremas que generan daños en las infraestructuras. Una alternancia sequía-inundación que afecta a sectores clave como la agricultura y al turismo, entre otros muchos.

Hidralia aplica su capacidad operativa, su experiencia y su tecnología consolidada en la gestión eficiente de los recursos hídricos y las redes de saneamiento

Apuesta por la economía circular

Para hacer frente a estos desafíos, Hidralia, empresa andaluza experta en gestión medioambiental, aplica su capacidad operativa, su experiencia y su tecnología consolidada en la gestión eficiente de los recursos hídricos y las redes de saneamiento. La compañía forma parte del grupo Veolia, referente mundial en servicios de agua, energía y residuos. Desarrolla proyectos de vanguardia, basados en la economía circular y en alianzas público-privadas, para impulsar la transformación ecológica de las ciudades y garantizar un ciclo urbano del agua no solo estable, sino también sostenible.

Hidralia suministra agua en Andalucía a más de 1,4 millones de personas en 54 municipios. En su ánimo de ir más allá, persigue una gestión eficiente y busca soluciones innovadoras para lograr una economía circular real del agua. Ha desarrollado el modelo de las ecofactorías, que transforman las depuradoras tradicionales en infraestructuras verdes, y optimiza el funcionamiento mediante sostenibilidad y tecnología. Se basa en cuatro pilares: regenerar y reutilizar las aguas residuales para nuevos usos urbanos, agrícolas o industriales; valorizar los residuos para convertirlos en nuevos recursos; reducir el consumo energético y maximizar la producción de energía verde, y minimizar el impacto ambiental de las instalaciones mediante su renaturalización.

La ecofactoría BioSur de Granada, por ejemplo, es la primera del sector totalmente autosuficiente: genera más energía de la que consume (hasta un 140%). Está gestionada por Emasagra, empresa participada por Hidralia y el ayuntamiento de la ciudad.

La compañía ha desarrollado el modelo de las ecofactorías, que transforman las depuradoras tradicionales en infraestructuras verdes, y optimiza el funcionamiento mediante sostenibilidad y tecnología

Agua regenerada para el riego, un gran hito

Hidralia está detrás de otro hito, en la depuradora de Roquetas de Mar (Almería), en transición para convertirse en ecofactoría. La Junta de Andalucía ha impulsado su proceso de terciario, lo que garantiza que las aguas depuradas puedan utilizarse para otros usos. Es la primera en Europa en suministrar agua regenerada con la calificación AA, la más alta: permite que esta agua pueda ser utilizada para otros usos como el riego de parques y jardines o el baldeo de calles, y para usos recreativos, una serie de posibilidades que se está trabajando para que puedan hacerse realidad y lograr un importante ahorro de agua en el futuro.

Ya es capaz de producir más de 10,9 hm³ anuales de agua regenerada. Su sistema de tratamiento, implantado por Hidralia, incluye procesos avanzados como la filtración por arena de lavado continuo, la microfiltración por discos, la desinfección mediante radiación ultravioleta y el control automatizado en tiempo real de los principales parámetros de calidad. Estas características garantizan que el agua regenerada cumple con los máximos estándares sanitarios exigidos. Se destina tanto a la Comunidad de Regantes Sol y Arena como al vecino campo de golf de Playa Serena.

Ese uso se quiere implementar también en Benahavís (Málaga), 220 kilómetros al oeste por la A-7, donde Hidralia participa en un proyecto que pretende ser referente en la gestión de los cambios de golf. Su principal reto es llevar el agua regenerada para su uso urbano con total garantía sanitaria durante todo el proceso. La primera fase contempla la puesta en marcha de 15 kilómetros de tuberías en los términos municipales de Benahavís, Estepona y Marbella, para usar agua regenerada en el riego de campos de golf. Ya se ha constituido una Comunidad de Usuarios de Agua Regenerada.

Tesoros en el subsuelo

Hidralia es también un referente a nivel de recarga de acuíferos. Las masas de agua subterránea, en tiempos de sequía, son imprescindibles para paliar el déficit del agua embalsada en superficie. En esta línea destaca el proyecto Life Matrix, donde Cetaqua (entidad coordinadora del proyecto y que tiene a Hidralia como colaborador) junto a Acosol y la Universidad de Málaga, trabaja para demostrar la viabilidad de recargar los acuíferos costeros con agua regenerada sometida a tratamientos adicionales. Se espera aportar al acuífero del piloto, bajo la depuradora de la Víbora en Marbella, en torno a un 15% de sus recursos medios anuales.

Este uso puede representar una alternativa para asegurar la disponibilidad de recursos de agua subterráneos allá donde existan acuíferos adecuados para ello. En el caso de la Costa del Sol Occidental, incluso regando todos los campos de golf con agua regenerada, aún habría potencial para aportar al sistema unos 15 o 20 hectómetros de agua al año. Un récord, si se tiene en cuenta que el único embalse del sistema no llega a los 60 hectómetros de capacidad.

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