Detectados en Cataluña cuatro nuevos casos de peste porcina africana en el mismo radio de vigilancia que los dos primeros
El centro de sanidad animal catalán ha analizado las muestras de los cuatro jabalíes muertos hallados en plena sierra de Collserola
Cataluña ha detectado cuatro nuevos casos de peste porcina africana en el mismo lugar en el que se hallaron otros dos hace unos días, en un contexto de alerta de las autoridades hacia esta enfermedad animal que afecta a cerdos y jabalíes y que puede poner en apuros al sector porcino español y a sus exportaciones. El IRTA CReSA (Centro de Investigación en Sanidad Animal) catalán ha detectado cuatro nuevos casos de Peste Porcina Africana (PPA) en cuatro cadáveres de jabalíes en plena sierra de Collserola (Barcelona), según confirmó a este diario una portavoz del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación. Allí fueron hallados muertos el 26 de noviembre otros dos jabalíes. La Generalitat ha cerrado desde el viernes el acceso a la zona, muy concurrida en fin de semana por excursionistas y ciclistas, para evitar que la actividad humana ayude a propagar la enfermedad, que es muy contagiosa entre la especie porcina, pero no en humanos y otros animales. También se ha convocado una reunión de los alcaldes de la zona para establecer las medidas oportunas.
El centro catalán ha mandado muestras de los cuatro animales a analizar y se ha conocido el resultado en pocas horas. Este servicio de vigilancia funciona desde 2019 las 24 horas del día. Las cuatro referencias van a ser analizadas en el Laboratorio Central de Veterinaria (Algete, Madrid) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación por seguridad, pero no se ponen en duda los análisis practicados en Cataluña. La peste, conocida como La Pepa por los veterinarios, puede matar a todos los cerdos de una granja en pocos días de fiebre, tos y hemorragias. La última vez que se detectó un caso en España fue en noviembre de 1994.
El departamento ha querido difundir la noticia para que la población se conciencie del peligro de la propagación de la peste, que no se contagia a humanos ni a otras especies animales. La PPA ha vuelto a España tras 30 años libres de casos y supone un duro golpe para la industria ganadera. El país es el mayor productor de la UE (24% del total) y el tercero del mundo. Y Cataluña, la comunidad donde se han detectado estos casos, tiene un papel muy destacado en esta actividad. Con unas 5.000 granjas de porcino, es el sector agroalimentario más potente en Cataluña, y la mitad de lo que se produce se vende fuera. El viernes por la tarde, el sindicato Unió de Pagesos pidió a Gobierno y Generalitat que se coordinen para evitar la propagación de esta enfermedad. El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha pedido “prudencia” y “tranquilidad” este sábado durante una rueda de prensa.
Los dos primeros cadáveres de jabalí silvestre se hallaron a un kilómetro del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y estos otros cuatro también. Es un dato tranquilizador para las autoridades porque se trata, por tanto, de casos en el mismo radio de vigilancia y demuestra en principio que el plan de contingencia está funcionando. El departamento de Agricultura catalán estableció este viernes el cierre de un radio de seis kilómetros, a partir del punto de Cerdanyola, donde fueron hallados los dos primeros casos. Es un cierre al acceso de personas, excepto vecinos, en este radio a partir de donde se detectaron los primeros dos casos. Afecta a zonas de 12 municipios: Sabadell, Sant Quirze, Santa Perpètua de Mogoda, Montcada i Reixac, Ripollet, Barberà, Cerdanyola, Sant Cugat, Terrassa y Rubí. En este primer perímetro se han instalado barreras físicas y químicas y trampas para el control de los jabalíes, se ha suspendido cualquier actividad de caza y trabajos forestales y se ha prohibido cualquier actividad en zona rústica, por motivos de bioseguridad. Equipos de los Mossos d’Esquadra, del Seprona y técnicos del departamento de Agricultura trabajan en estas medidas.
Otro radio, de 20 kilómetros, afecta a 64 municipios, donde queda prohibido montar en bicicleta, cazar y pescar. Afecta a una zona mucho más amplia donde además hay recomendaciones como limpiar las papeleras y contenedores, que se instalen los comederos de gatos en puntos elevados, avisar a los vecinos que no se puede dar de comer a los jabalíes y cerrar las zonas de pícnic hasta nuevo aviso.
El conseller catalán de Agricultura, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, ha pedido responsabilidad a la ciudadanía en una entrevista en RAC 1 este sábado, para que evite acudir a la zona afectada. “Con un vehículo, con una bici, con una pisada de un material contaminado biológico de un animal se podría escampar la enfermedad”. “El impacto económico será grande, no hace falta escondernos”, ha advertido, y ha añadido que la zona de población es muy grande, por lo que según él, hace falta la colaboración de todo el mundo. “No sabemos si hay otros cerdos infectados, por lo tanto, hace falta trabajo de vigilancia, de control en la zona”, ha insistido.
El retorno de esta enfermedad vírica ha obligado al bloqueo preventivo de exportaciones de carne de cerdo. Japón, México y Reino Unido han prohibido las importaciones de carne española, mientras que China ha optado por limitar solo las de la provincia de Barcelona. Que la medida se focalice solo en un área es de vital importancia porque el 19% de las exportaciones de porcino españolas en 2024 fueron a China y tuvieron un valor de casi 1.100 millones de euros.
Sobre la evolución y seguimiento de la enfermedad, el conseller Ordeig ha explicado que las próximas horas son muy importantes para contener el foco. A su parecer, si esto se hace rápido, se podrán “renegociar” las exportaciones alimentarias que ahora han quedado suspendidas.
Ordeig ha matizado que este trabajo “será largo”, pero defiende que el sector está muy profesionalizado y modernizado, por lo que se está más preparado que hace 30 años, cuando se registró el último caso, para evitar que esta enfermedad entre en las granjas.