¿Adiós a las Jordan? La jugada de México para proteger su industria local de calzado
El Gobierno terminó con las facilidades para la importación de bienes terminados, ante un declive sostenido de la actividad en el noveno productor global de zapatos


México cerró las ventajas fiscales y logísticas para la importación de calzado terminado, en una medida destinada a proteger a su industria local, que viene perdiendo terreno frente al rápido ascenso de las importaciones, principalmente desde Asia. La decisión también anticipa un posible efecto sobre los consumidores, en especial en el segmento de las zapatillas deportivas.
El país es el noveno productor mundial de calzado, aunque la brecha que lo separa de competidores como China, India o Vietnam es de miles de millones de pares. En 2024, el intercambio comercial total de “calzados y sombreros” alcanzó 3.868 millones de dólares, con un marcado desequilibrio en la balanza: 1.265 millones de dólares en exportaciones frente a 2.604 millones en importaciones. De estas, 45% provino de China y 24% de Vietnam, seguidos —en menor proporción— por Indonesia, Italia y Estados Unidos, según cifras de la Secretaría de Economía, que formalizó la medida.
Con la nueva disposición, los importadores de calzado terminado quedan excluidos del Programa IMMEX (Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación), creado originalmente para impulsar la manufactura y las exportaciones mediante la importación ágil de materias primas. “En este marco no se pagan impuestos, porque se supone que en un corto tiempo lo que se importa, se destina para exportación. Y todo parecía muy bien, hasta que de pronto empezamos a ver que había mucho producto de calzado terminado que estaba ingresando por IMMEX, lo cual es un foco rojo, porque no se estaba generando ningún tipo de transformación o impulso a la manufactura. Pero lo más grave es que los números no concordaban, y fue cuando levantamos la mano con las autoridades: se estaba dejando el producto terminado en el país y sin pagar impuestos”, detalla Juan Carlos Cashat, presidente de las cámaras Nacional de la Industria de Calzado (CANAICAL) y de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), donde se afilian empresas mexicanas e internacionales como Panam o New Balance.
De acuerdo con las cámaras, en 2022 ingresaron al país alrededor de tres millones de pares por esta vía, cifra que creció rápidamente hasta alcanzar 40 millones en 2024, en su mayoría calzado deportivo y sintético. “Esto le pega brutalmente a la industria, porque al entrar un producto sin impuestos lo hace a un precio mucho más bajo y rompe el mercado”, agrega Cashat en entrevista.
Los industriales anticipan que el impacto en los precios al consumidor final será limitado, pues los descuentos se otorgaban principalmente a los distribuidores y no a los puntos de venta. Sin embargo, advierten que los verdaderos efectos sobre costos y disponibilidad se verán de manera progresiva, dada la naturaleza estacional del sector. En la reciente Sapica —la principal feria de negocios de moda del país— se presentaron las colecciones primavera-verano 2026. “En el tema de la capacidad, hay que ser muy claros en que, si bien este fue un gran anuncio para la industria y un gran avance de comercio justo para las autoridades, pues algunos pares de esto sí los vamos a recuperar; pero no podemos presumir de recuperar todos los pares”, agrega Cashat.
El representante advierte además que persisten mecanismos para introducir calzado terminado bajo prácticas “desleales”. “Pueden pasar dos cosas: que entren productos importados de manera legal, lo cual es correcto, o que se busque otro mecanismo, aprovechando alguna laguna fiscal o legal, para seguir con estas prácticas”, concluye.
‘Antidumping’ de moda
La decisión del Gobierno de Claudia Sheinbaum se enmarca en su intención más amplia de reforzar la manufactura nacional como un amortiguador frente a los vaivenes del comercio global, acentuados por la política arancelaria de Estados Unidos. Aunque el tono pragmático de la presidenta ha evitado confrontaciones directas con grandes competidores manufactureros —como China—, sí ha comenzado a prestar mayor atención al incremento de las importaciones de materias primas y bienes de consumo a bajo precio.
“Es una medida de protección frente al calzado asiático —chino, vietnamita—, en un contexto donde se estima que las fábricas mexicanas no están operando a su máxima capacidad. Es una decisión que favorece a los fabricantes, porque amplía las posibilidades de profundizar su actividad”, explica Isaac Cruz, investigador del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), especializado en temas industriales. El año pasado, el Producto Interno Bruto (PIB) del calzado retrocedió 12,8% y se perdieron cerca de 11.000 empleos formales.
Los productores nacionales, concentrados principalmente en Guanajuato, destacan por su fortaleza en la fabricación de calzado de piel, sobre todo para exportación. Este segmento concentra alrededor del 70% del corte, la suela y la construcción en piel que se vende a Estados Unidos. En menor medida, también participan en el ensamblaje para marcas globales.
Los fabricantes adelantan que continúan gestionando con las autoridades otros temas pendientes. En particular, esperan la definición de cuotas antidumping, una medida que busca frenar la práctica de exportar productos a precios inferiores a los del país de origen o incluso por debajo de su costo de producción.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma
