Ir al contenido
_
_
_
_

Mapas | Cuatro años de guerra en Ucrania: un frente que apenas se mueve

Rusia controla una quinta parte del territorio ucranio, y en los dos últimos años apenas ha invadido menos de un 1,5%

Cuatro años después del inicio de la invasión rusa de Ucrania la línea del frente se encuentra estancado en un largo pulso sin cambios decisivos. Moscú domina cerca del 20% del territorio ucranio, una extensión poco mayor de la de hace dos años: desde 2024 controla solo un 1,5% más de territorio, algo más de 6.000 kilómetros cuadrados, a pesar de los ingentes esfuerzos y recursos destinados. Las conversaciones de paz, moderadas por Estados Unidos, se han reactivado en 2026, pero las negociaciones tropiezan al llegar al punto de la cesión territorial. El siguiente mapa sigue la línea del frente.

Las tropas rusas avanzan a un ritmo lento de entre 15 y 70 metros diarios en el área de su ofensiva principal, cerca de Pokrovsk, en Donbás, una región formada por las provincias de Donetsk y Lugansk y situada en el corazón de la “Nueva Rusia” ansiada por Vladímir Putin. Allí el Kremlin tiene desplegado un tercio de las fuerzas invasoras, 150.000 hombres, pero las fuerzas defensoras resisten más de lo esperado porque del control de esa zona depende la soberanía nacional, la moral de las tropas ucranias, el orgullo de su población y el futuro de su fuerza militar. Es un avance más lento que casi cualquier campaña importante en cualquier guerra del último siglo, de acuerdo con un reciente informe del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS) de Washington. “La guerra de desgaste se caracteriza por un alto índice de bajas, un gasto masivo de material y un movimiento limitado en las líneas del frente”, señala la organización. El siguiente gráfico ilustra cómo Moscú ha ido arañando suelo a Kiev desde el inicio de la contienda.

El 24 de febrero se cumple el cuarto aniversario del inicio de la ofensiva. En 2022 la sorpresa permitió a Moscú invadir grandes extensiones de territorio, aunque pronto llegó una respuesta proporcional de las tropas de Kiev para recuperar el terreno perdido. En 2023 el frente se estabilizó, con una reducción notable de avances. Durante 2024 y 2025 el desgaste sobre las tropas ucranias se ha dejado notar en la forma de ese avance constante pero lento de las tropas rusas.

Territorio controlado por Rusia y nuevas zonas invadidas en el último año

Los ataques a infraestructura energética aumentan

Rusia ha intensificado en los últimos meses los ataques contra la infraestructura de generación y distribución energética ucrania con la intención de colapsar la red durante uno de los inviernos más fríos registrados en los últimos 16 años. La tregua energética que mantuvieron las partes durante varios meses, hasta octubre del año pasado, terminó este invierno, cuando eecenas de miles de civiles se han quedado sin energía en jornadas con temperaturas inferiores a 20 grados centígrados bajo cero.

Uno de los últimos ataques contra infraestructuras energéticas registrado por la organización internacional ACLED fue el pasado 16 de febrero. Más de 420 drones rusos golpearon Ucrania durante la noche, en su mayoría contra infraestructuras energéticas. Unas 28.000 personas en Járkov y decenas de miles en Odesa se quedaron sin energía. Ucrania por su parte también ataca las infraestructuras energéticas rusas. La misma mañana del 17 de febrero -durante la reunión en Ginebra entre enviados de EE UU, Ucrania y Rusia- Kiev lanzó un ataque contra la refinería de Ilsky, en Krasnodar, una localidad rusa al este de Crimea.

El dinero estadounidense ha dejado de llegar

La ayuda de Estados Unidos destinada a Ucrania ha desaparecido casi por completo en el año 2025: las transferencias estadounidenses se desplomaron el pasado año casi un 99% con respecto a 2024. Ante el cerrojazo de la Casa Blanca, Europa ha tomado el relevo. Las transferencias en ayuda militar de Europa a Ucrania crecieron un 67% durante 2025, y otro 59% en lo referente a asistencia financiera y humanitaria, según un informe del Instituto Kiel para la Economía Mundial, que ha monitoreado los flujos de ayuda desde el comienzo de la invasión. “La ayuda total en 2025 se mantuvo cercana a la de años anteriores”, expone la organización en su informe, donde concluye que “Europa casi ha compensado el colapso del apoyo estadounidense”.

De entre los países europeos, el Instituto Kiel destaca que los países nórdicos y de la Europa occidental, con Alemania y el Reino Unido a la cabeza, acumulan casi el 95% de la asistencia militar, muy lejos de la región sur en la que se encuadra España —el Gobierno español comprometió el pasado noviembre, durante una visita de Zelenski a Madrid, 817 millones, el 75% en equipos militares— y de los vecinos de Ucrania en el este.

Víctimas mortales de la guerra

La invasión sobre Ucrania ha causado casi 15.000 muertes de civiles y 40.600 heridos, según Naciones Unidas, que apunta que 2025 ha sido el año más letal desde 2022, con 2.514 fallecidos. Las muertes de militares, por su parte, son mucho mayores. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha afirmado recientemente en una entrevista a la cadena France 2 TV, que han muerto 55.000 soldados ucranianos desde el comienzo de la invasión, mientras que el Gobierno ruso no ofrece datos oficiales.

A Rusia se le atribuye una cifra que sobrepasa el millón entre soldados muertos, heridos y desaparecidos. La BBC tiene confirmados casi 160.000 nombres de personas que han muerto en Ucrania luchando en el lado ruso, pero las estimaciones de la organización CSIC elevan la cifra hasta los 325.000 muertos.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
_