Cronología visual de las protestas en Irán: cómo empezaron y qué sabemos pese al bloqueo
Gráficos y mapas de la escalada de las manifestaciones y la brutal represión por parte de las autoridades, que mantienen al país sin acceso a internet
A tres semanas del inicio de las primeras protestas en Irán, las movilizaciones y la represión de las fuerzas policiales continúan. La cifra de muertes probadas, que llega con cuentagotas por el bloqueo informativo, roza las 3.500, según los últimos datos de la ONG de derechos humanos IHRNGO. La organización, con sede en Noruega, asegura que está verificando centenares de muertes más y que la cifra “es de mínimos”.
Las manifestaciones se han extendido a lo largo de las 31 provincias del país, pero todo comenzó en la capital, Teherán. Tras veinte días de lo que empezó como un descontento pacífico por la crisis económica, el número de protestas registradas solo en la ciudad supera las 240, de acuerdo con los datos del think tank Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).
Recorremos con datos y documentos gráficos estas tres semanas de protestas: dónde y cómo comenzaron, cómo han escalado a un movimiento masivo, y la violencia que están ejerciendo las fuerzas policiales para reprimirlas.
28–30 de diciembre: El estallido económico
Irán atraviesa una de las mayores crisis económicas en décadas. El 28 de diciembre, una fuerte devaluación de la moneda se convierte en la gota que colma la paciencia de los comerciantes. Ese día, el precio de un dólar equivale a más de 1.400.000 riales: la moneda ha perdido casi cinco veces su valor en cuatro años.
Ese mismo día comienzan las primeras protestas pacíficas. Su epicentro es el Gran Bazar de Teherán, enorme mercado de más de diez kilómetros de pasillos y puestos de venta. En los siguientes vídeos difundidos en redes sociales se ve a los comerciantes del Gran Bazar y del Charsou Mall (un céntrico centro comercial) alentando a otros negocios a cerrar las tiendas y unirse a las protestas. En pocas horas, los comerciantes organizan concentraciones en muchas calles de la capital.
La inflación en el país había tocado en diciembre el 42% interanual. Su continua subida había provocado el ascenso constante de los precios y la caída en picado del poder adquisitivo: productos básicos como los huevos o el arroz cuestan entre 20 y 30 veces más que en 2018 y han alcanzado precios que muchos hogares ya no pueden absorber.
A todo esto hay que añadir las sanciones impuestas por Estados Unidos y la ONU a Irán por su programa nuclear.
31 de diciembre - 2 de enero: Las protestas se multiplican
El descontento se generaliza y las manifestaciones se extienden a otras ciudades y provincias. Se comienzan a compartir vídeos de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes, y también las primeras cifras de víctimas mortales.
Los estudiantes de las universidades iraníes se unen a los comerciantes en los primeros días de las movilizaciones. Se registran protestas en 46 ciudades de 22 provincias en toda Irán, según el boletín de HRANA del 2 de enero.
Las detenciones de manifestantes ya se cuentan por “centenares” en todo el país. Aunque las actualizaciones de IHRNGO no manejan todavía cifras exactas de detenciones, sí lo hacen de muertes y heridos: desde el inicio de las protestas, aseguran, al menos 19 personas han fallecido y hay centenares de heridos.
2–7 de enero: Punto de no retorno
Hay protestas en más de 100 ciudades, y las fuerzas de seguridad –Guardia Revolucionaria Islámica y policía FARAJA– amplían el despliegue y endurecen su respuesta. Las demandas de los manifestantes son mucho más amplias y exigen cambios en el gobierno.
Varios medios y organizaciones de derechos humanos denuncian el uso de armas de uso militar y perdigones disparados con escopetas, así como gases lacrimógenos y porras contra manifestantes desarmados, de acuerdo con la ONG Human Rights Watch. También se denuncian casos de tortura y de desapariciones y confesiones forzadas.
Tras once días de protestas, las manifestaciones se expanden a 26 provincias del país y suman un total de 530, según el recuento de ISW, desde las primeras en el Gran Bazar.
Protestas registradas acumuladas
Las universidades iraníes han sido uno de los motores de las protestas: al menos 19 instituciones han presenciado concentraciones en sus campus, según el boletín del 6 de enero de IHRNGO. La misma ONG informa de que ya son 27 los fallecidos confirmados, y los detenidos ascienden a más de 1.000 personas.
8-9 de enero: Apagón informativo
Sobre las 22:00 hora local del 8 de enero, tras doce días de protestas, las autoridades iraníes cortan el acceso a internet en todo el país casi por completo, en un intento de controlar las movilizaciones.
La mañana del 9 de enero, el 99% de la población iraní -91 millones de personas- se despierta desconectada del mundo exterior, según la plataforma NetBlocks, que supervisa el tráfico y la censura en internet.
No obstante, algunos vídeos y mensajes de lo que sucede en Irán consiguen romper la censura al transmitirse por satélite, la mayoría de ellos usando terminales de la compañía Starlink. Dichas terminales se conectan a internet a través de miles de satélites en órbita baja, un tipo de conexiones perseguidas por el gobierno iraní. Imágenes y vídeos transmitidos de este modo revelan decenas de cadáveres en Kahrizak.
El vídeo que muestra bolsas con cuerpos en la oficina forense de Kahrizak, en el sur de la capital, comenzó a circular el 11 de enero. Tras analizar este y otros del mismo día, Human Rights Watch asegura que aparecen al menos 400 cuerpos solamente en esa localidad.
La última vez que Irán experimentó un apagón de internet a nivel nacional fue en noviembre de 2019. Cientos de manifestantes fueron asesinados en el transcurso de varios días por las fuerzas estatales.
10-16 de enero: Nuevas evidencias
El número total de muertos y heridos en el país es incierto, pero los grupos de derechos humanos afirman haber verificado 3.428 fallecidos por el momento. Pese al bloqueo informativo, siguen llegando vídeos por redes sociales que muestran calles abarrotadas, así como fuerzas de seguridad abriendo fuego contra manifestantes.
El 16 de enero, Human Rights Watch determina que hay evidencias de que las fuerzas de seguridad iraníes han llevado a cabo asesinatos masivos de manifestantes a partir del 8 de enero de 2026, cuando estas se intensificaron.
Veinte días después de las primeras movilizaciones, se han registrado cerca de 887 protestas, repartidas por las 31 provincias que tiene Irán.
Protestas registradas acumuladas
Esta oleada de protestas supera tanto en número de manifestaciones como de fallecidos a las de 2022 y 2023, desencadenadas por la muerte bajo custodia policial de la joven Mahsa Amini, detenida por llevar el velo mal colocado. En esa oleada murieron casi 500 personas, y desencadenaron una serie de sanciones de la Unión Europea contra el régimen.
La República Islámica gobierna Irán desde hace 47 años, y el ayatolá Alí Jameneí ocupa el cargo de líder supremo. En el mercado de predicción de Polymarket, los pronósticos de consenso estiman en un 60% la probabilidad de que Jameneí deje de ser líder supremo antes de acabar 2026. En noviembre esa probabilidad era del 30% y se ha duplicado en las últimas semanas.