Una prueba de ADN deja en libertad a un británico encarcelado desde hace 38 años
Peter Sullivan, condenado por violación y asesinato en 1986, protagoniza así el caso más prolongado de condena errónea


Peter Sullivan, de 68 años, ha sido puesto en libertad por un tribunal de apelación del Reino Unido este martes, después de pasar 38 años en prisión. Una nueva prueba de ADN ha descartado que cometiera la violación y el asesinato de los que fue acusado en 1986. El exreo se convierte así en protagonista de la condena errónea más prolongada de la justicia británica.
Sullivan fue detenido un mes después de que Diane Sindall, de 21 años, que atendía la barra de un bar, fuera hallada muerta en la localidad de Birkenhead. La mujer había sido víctima de una agresión sexual cuando regresaba a su casa. En 1987, el hombre fue condenado, basándose en pruebas circunstanciales, a una pena permanente revisable —con un mínimo de 16 años—, pero acabó pasando entre rejas casi cuatro décadas, después de que los tribunales rechazaran hasta en dos ocasiones sus recursos.
No fue hasta 2021 cuando la Comisión para la Revisión de Casos Penales pudo comprobar que el ADN hallado en la escena del crimen no coincidía con el de Sullivan. Se trataba de restos de semen de un atacante cuya identidad sigue siendo desconocida a día de hoy.
Sullivan ha escuchado la decisión de su puesta en libertad por videoconferencia, desde la prisión. No ha podido evitar estallar en sollozos mientras se tapaba la boca con una mano.
El abogado Duncan Atkinson, en representación de los familiares de la víctima y del Servicio de Fiscalía de la Corona, había comunicado previamente a los tres magistrados del tribunal que sus clientes estaban de acuerdo en que el resultado de las nuevas pruebas de ADN había socavado la condena de Sullivan, y que no tenían intención de solicitar un nuevo juicio.
“No existen pruebas que sugieran que hubiera más de un hombre implicado en este crimen, ni las hay tampoco para deducir que el semen hallado fuera resultado de una actividad sexual consentida”, ha leído la sentencia el magistrado Timothy Holroyde. “A la luz de las pruebas recabadas, es imposible concluir que la condena del señor Sullivan sea firme”, añadía.
La policía de Merseyside, al frente de la investigación, se ha comprometido ahora a localizar a la persona cuyo ADN quedó en la escena del crimen, pero ha admitido a la vez que no existe de momento ninguna concordancia en la base nacional de datos genéticos. Lo que sí han podido confirmar es que los restos hallados no corresponden a ningún familiar de la víctima ni a quien era su novio durante esa época.
Las autoridades policiales aseguraron al tribunal, durante la vista de apelación, que solo gracias a una nueva tecnología había sido posible rastrear ADN de los restos de semen hallados en el abdomen de Sindall.
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