La llave de la celda de Nelson Mandela, sus gafas de sol o una de sus camisas saldrán a subasta tras la victoria judicial de su hija mayor
Makaziwe Mandela ha ganado el juicio contra la Agencia Sudafricana de Recursos Patrimoniales que intentaba evitar la venta y exportación de los objetos alegando que forman parte del patrimonio del país


En mayo de 1994, Nelson Mandela se convirtió en el primer presidente negro y electo democráticamente de Sudáfrica, después de pasar 27 años en prisión por luchar contra el régimen del apartheid ―el sistema de segregación racial institucionalizado en el país―. Su victoria lo consolidó como un símbolo mundial de resistencia, y por eso es normal que las autoridades del Estado africano cataloguen sus pertenencias como patrimonio del país. Sin embargo, Makaziwe Mandela, su hija mayor, ha ganado este jueves el juicio contra el organismo de patrimonio de Sudáfrica que le permitirá subastar algunos de los objetos personales de Mandela, fallecido en diciembre de 2013, que están bajo su pertenencia. Son 70 artículos que incluyen una llave de la celda de Robben Island, donde el dirigente debería haber cumplido una cadena perpetua; unas gafas de sol Ray Ban de aviador o una de sus características camisas florales.
“Mi responsabilidad y deber como hija mayor de Nelson Mandela, como siempre lo ha sido, es seguir gestionando el legado de mi padre, y esa es mi única preocupación”, ha dicho Makaziwe Mandela este 22 de enero tras su victoria en el juicio. “Quienes estuvieron a su lado al final, su familia, conocen mejor la última voluntad de mi padre”. Y añadió: “Nadie está más comprometido con asegurar que el legado de Tata [Mandela] perdure como él querría ser recordado que quienes llevan su nombre”.
El tribunal sudafricano ha desestimado la apelación de la Agencia Sudafricana de Recursos Patrimoniales (Sahra) para detener la venta y exportación de los objetos, en la que alegaban que estos forman parte del patrimonio del país y, por lo tanto, que están legalmente protegidos contra su distribución. Sahra se enteró de la posible venta a través de un artículo de un medio británico a finales de 2021 que afirmaba que la llave tendría un valor estimado de un millón de libras esterlinas. La agencia solicitó a la casa de subastas estadounidense Guernsey, donde está previsto que los bienes se exporten, que suspendiera la venta y devolviera las pertenencias a Sudáfrica.
Entre los 70 artículos de la subasta también destacan una copia de la constitución del país de 1996 firmada por Mandela; uno de sus dibujos hechos a carboncillo; una raqueta de tenis que usó en Robben Island; y regalos de líderes mundiales, como un bolígrafo que le dio el expresidente estadounidense George W Bush o un obsequio que le ofrecieron Barack y Michelle Obama. Algunos de ellos pertenecen a Christo Brand, quien fuera guardia de prisión durante el encarcelamiento de Mandela. También estarán a la venta una fotografía firmada tomada en el juicio de Rivonia [donde fue condenado a cadena perpetua por sabotaje y conspiración], una moneda del presidente Mandela de la Casa de la Moneda de Estados Unidos y una estatua de él mismo.

Makaziwe Mandela, de 72 años, quien ha dedicado su vida a la justicia social, pretende usar las ganancias de la subasta para construir un jardín conmemorativo en la tumba de su difunto padre en Qunu, Sudáfrica, donde Mandela creció. Nelson Mandela tuvo seis hijos de sus matrimonios con Evelyn Mase y Winnie Madijizela, pero solo dos permanecen vivas.
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