
La técnica definitiva para hacer tortitas
Si te seduce la idea de desayunar o merendar 'pancakes' de vez en cuando, aquí tienes una forma infalible de cocinarlos para que queden tiernos y esponjosos. Salen bien a la primera, palabrita.

Si te seduce la idea de desayunar o merendar 'pancakes' de vez en cuando, aquí tienes una forma infalible de cocinarlos para que queden tiernos y esponjosos. Salen bien a la primera, palabrita.


Cortar el calabacín en tiras largas que recuerdan a la pasta italiana nos permite preparar platos ligeros y sabrosos con un simple salteado. El de hoy lo acompañamos con un pesto rojo de anacardos.

El aliño de esta ensalada gaditana es todo un descubrimiento. Tomate, pimentón, comino y ajo se ponen al servicio de la escarola, que puede ser sustituida tranquilamente por cualquier hoja verde.

Un rebozado crujiente envolviendo langostinos, una salsa sabrosa y un montón de hortalizas para refrescar, todo dentro de un bollo de pan blanco estilo baguette.


La dulzura del plátano lo convierte en una de las frutas predilectas en la repostería. En esta receta se carameliza con un poco de azúcar moreno y se añade a un 'jetapostre' clásico: la tarta de queso.

El tubérculo rey se sumerge bajo una capa de nata cremosa, suavizada por un poco de caldo de pollo y acompañada de cebolla pochada y queso fundente. El remate es un toque de mantequilla. Gratín, mon amour.

Aunque antes su precio era elevado, el salmón ahumado se ha convertido en un ingrediente asequible que podemos celebrar con esta clásica ensalada: servirla en plato de Duralex es opcional, pero muy recomendable.

Tras las vacaciones de verano toca volver al trabajo... y posiblemente a los bocatas que nos salvan la papeleta cuando no tenemos tiempo. Si no quieres caer en el tedio bocadillero, aquí tienes cinco propuestas.

Dados de carne adobada con una mezcla de hierbas y especias, cocinados hasta quedar dorados por fuera pero tiernos por dentro: la versión casera de este clásico de bar merece el -poco- esfuerzo.

La clásica ensaladilla rusa también tiene su versión oriental, con jamón en lugar de atún o bonito, su clásica mayonesa dulce y trozos de pepino para refrescar el conjunto. El resultado es adictivo.

Las barritas son un snack bastante práctico y sí, también pueden ser saludables. La clave está en hacerlas en casa con cereales y algo de fruta para darles dulzor.

Almendras, pan, aceite de oliva y vinagre son los cuatro ingredientes básicos de un antiquísimo plato cordobés, que viene a ser al ajoblanco lo que el salmorejo al gazpacho.

Una salsa con el toque del ajo, un punto picante, un montón de hierbas aromáticas y especias y aceite, cuya versión casera se convertirá en la reina de parrilladas y barbacoas.

Septiembre es un mes perfecto para comer ensaladas de lentejas, judías o garbanzos: todavía hace calorcillo y convienen platos sanos y saciantes para recuperar la normalidad después de las vacaciones.

Una crece sobre tierra, la otra debajo; una es de verano, la otra de invierno -aunque podemos encontrarla cocida todo el año-, y ambas se alían para convertirse en una sopa refrescante y llena de sabor.

Con parmesano, con queso azul y con rulo de cabra: no son los guacamoles convencionales, pero sí un delicioso aperitivo en el que la intensidad del queso se suma a la cremosidad del aguacate.

Significa literalmente "cazuela seca", y es un giro a la tradicional fondue china en la que el líquido desaparece. Nuestra versión es vegana e hiperespeciada.


Mezclamos este queso griego curado en salmuera con pera, albaricoque y sandía en tres recetas diferentes. El resultado te lo puedes imaginar: dan ganas de ir al Peloponeso a comprar 10 kilos de feta.

El 'naan' es un pan muy típico de algunas regiones de Oriente Medio. Si no tienes un horno tandoor para hacerlo, siempre puedes comprarlo en alguna tienda especializada y acompañarlo de esta rica escalivada de verduras.

Encender el horno en verano quizá sea la cosa menos apetecible del mundo. Pero como no queremos dejarte sin tu trozo de pizza, aquí te enseñamos cómo hacerla en una sartén.



Esta versión de la popular sopa fría andaluza es muy típica en la zona del poniente de esta comunidad. Con un manojo de cilantro fresco, agua, vinagre, pan, aceite y ajo tenemos un entrante veraniego diferente al habitual.

Uno de los pescados más veraniegos, la caballa, se une en esta receta con la salsa cantonesa por excelencia: la agridulce. Aquí te explicamos cómo prepararla en casa añadiéndole además un toque de melocotón.