Cámaras, teléfonos clonados y una versión que no cuadra: por qué el juicio del ‘caso Kitchen’ llega a su momento más tenso

El juicio por el caso Kitchen entra en su tercera semana con casi 50 testigos escuchados y una certeza. Las versiones de los acusados y las de los agentes no encajan. Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, y María Dolores de Cospedal, exsecretaria general del PP, pasaron por el estrado.
¿Qué es el caso Kitchen? Una operación policial activada en 2013 desde el Ministerio del Interior para espiar a Luis Bárcenas, extesorero del PP, a su familia y a su entorno. La Fiscalía sostiene que el objetivo real era recuperar material comprometedor para el partido.
¿Por qué importa lo que dijo Rajoy? Porque cambió de versión.
- En 2021, ante la comisión de investigación del Congreso, habló de “actuaciones ilegales”.
- Ante el tribunal afirmó estar “convencido de que esa operación policial se adecuó a la legalidad”.
¿Cuál es el problema con esa versión? Que los propios policías la desmienten. Las unidades que ejecutaron los seguimientos nunca informaron al equipo que ya investigaba a Bárcenas con autorización judicial.
¿Qué pruebas concretas han aflorado en el juicio?
- Los agentes admitieron haber colocado una cámara frente al despacho del abogado de Bárcenas.
- Y el comisario García Castaño confesó que clonaron sin permiso judicial dos móviles y una tableta del extesorero.
¿Y ahora qué? El miércoles comparece el inspector jefe Manuel Morocho, principal investigador del caso Gürtel, que denunció presiones políticas sostenidas para boicotear sus pesquisas dentro de la propia Policía Nacional.