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HISTORIA

Chernóbil, el lugar donde la guerra y la radiación compiten por el abandono

Marusia Zayornaya, 85 años, la única vecina de la remota aldea de Kupovate, en el corazón de la zona de exclusión de Chernóbil. En 1986, año de la catástrofe, un puñado de vecinos rechazaron ser evacuados. Solo unas pocas mujeres siguen vivas y residiendo en el área. Se las conoce como 'samoselys'.FOTO: ALFONS RODRÍGUEZ

La zona de exclusión de Chernóbil cumple cuatro décadas convertida en escenario de dos catástrofes. La primera fue nuclear, en 1986. La segunda llegó en 2022, cuando un convoy militar ruso entró por la frontera con Bielorrusia, la misma ruta que nadie vigilaba porque era territorio contaminado.

La llamada que lo cambió todo. A las cuatro de la madrugada del 26 de abril de 1986, un teléfono despertó a Olexander Zelentsov.

  • Cuando llegó, el reactor número 4 había desaparecido.
  • Él fue una de las tres primeras personas en entrar al núcleo expuesto.
  • Lo que hizo esa noche, según su compañero Eugene Yonushkievich, fue salvar Europa.

El botón que nadie debería haber pulsado. A la 1:23:40, el jefe de turno pulsó el botón para frenar el reactor.

  • Cuatro segundos después, explotó.
  • Solo meses más tarde se descubriría que el propio diseño de la central convirtió una parada rutinaria en una detonación.

El convoy que entró disparando. El 24 de febrero de 2022, a la misma hora y también por teléfono, Serguéi Kirikiev supo que tropas rusas cruzaban la frontera.

  • 80 militares entraron disparando al aire.
  • En una fachada apareció después una pintada: “¿Quién os ha dado permiso para vivir mejor que nosotros?”

Las que se quedaron. Galina Voloshina, 77 años, nunca se fue. Es una de las pocas vecinas que rechazaron el realojo y siguieron viviendo ilegalmente en la zona prohibida.

  • Su vecina Valentina Kuharenko lo resume con una frase lapidaria: “Chernóbil nació en 1193 y murió en 1986.”

©Foto: Alfons Rodríguez

Si quieres saber más, puedes leer aquí.

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