
Cinco claves para entender la caída de Orbán en Hungría (y por qué la trampa que diseñó le hundió a él)
El conservador Péter Magyar ha derrocado a Viktor Orbán con las mismas reglas que el ultranacionalista diseñó para perpetuarse. Su partido, Tisza, se ha llevado el 53% de los votos y, con ellos, dos tercios del Parlamento.
La trampa que se volvió en su contra. El sistema electoral húngaro, que inventó el propio Orbán en 2011, amplifica la ventaja del ganador y exige dos tercios para reformar la Constitución.
- Tisza obtuvo 138 de los 199 escaños.
- Fidesz, el partido de Orbán, se quedó en 54.
El 79,5% fue a votar. El Gobierno que más tiempo había sobrevivido desde la caída de la URSS (cuatro mandatos y 16 años) ha sido expulsado gracias a la participación más alta de ese mismo periodo.
El 73% de los votantes de entre 18 y 29 años eligió a Magyar. Fidesz apenas arañó el 15% en ese tramo de edad.
- Entre los mayores de 65, el partido de Orbán todavía lideró con el 48%.
Una victoria que cruza clases. Tisza fue la primera fuerza tanto entre las rentas más bajas (62% entre quienes ganan menos de 910 euros) como entre las más altas. En los tramos medios, las diferencias se estrechan.
©Foto: Petr David Josek (AP)