
Un carril roto, ruedas con marcas y el vagón seis que descarriló: ¿qué revela el primer informe del choque de Adamuz?
El primer informe preliminar de la investigación sobre el accidente de tren de Adamuz traza una secuencia sobre lo que pudo ocurrir, todavía en estudio, a través de las marcas en los trenes, los vagones y otras pruebas en el terreno.
La posible secuencia: Una vía se rompe. Se abre un hueco. Pasan varios trenes y esa rotura deja marcas en sus ruedas, pero no ocurre nada. Llega el Iryo y los primeros vagones también superan el bache, pero el sexto descarrila y arrastra los siguientes. Invaden la vía contigua. Y otro tren que pasaba al lado sale despedido. 45 personas murieron.
Entonces ¿La vía ya estaba rota cuando pasó el tren? Sí. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sostiene como “hipótesis de trabajo” que el carril derecho estaba fracturado previamente, en una soldadura.
- Esa rotura habría provocado una “pérdida de continuidad en la rodadura” y el descarrilamiento del vagón 6 del Iryo, que arrastró a los dos coches siguientes hasta invadir la vía contraria.
Las ruedas como prueba. El informe se apoya en las muescas encontradas en las ruedas derechas de los coches 2, 3, 4 y 5. Son marcas que indican que la rotura ya existía.
- La comisión apunta a que la vía ya estaba dañada incluso antes, porque otros tres convoyes que circularon entre las 17.21 y las 19.09 presentan muescas similares.
¿Qué falta por confirmar? De momento, nada es definitivo. Y sobre todo, nada explica por qué se rompió esa vía. El informe final tardará meses.
Revisión a otras vías. El ministro Óscar Puente explicó ayer que “una posibilidad” es que el carril tuviera defectos de fábrica y Adif anunció que se revisarán todos los lotes, para descartar problemas en otros tramos.
La dimensión política. Pedro Sánchez ha solicitado comparecer en el Congreso para dar explicaciones por la crisis ferroviaria y los accidentes.
©Foto: Paco Puentes