
Las claves del accidente que paralizó Rodalies, la tragedia ferroviaria de Gelida
El accidente de Gelida, en Cataluña, no solo dejó una víctima mortal y decenas de heridos. También destapó una cadena de fallos, decisiones y tensiones que acabaron paralizando Rodalies (el sistema de cercanías catalán) durante dos días y pusieron en jaque la movilidad.
Un muro caído. El tren de Rodalies chocó con un muro de la AP-7 que se había derrumbado por las fuertes lluvias en la zona y había invadido la vía.
Cinco segundos para reaccionar. Ese fue el margen de maniobra del maquinista del tren, según el primer informe de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.
- Desde el inicio de la frenada hasta la colisión transcurrieron apenas cinco segundos, tiempo en el que la locomotora recorrió unos 50 metros antes de impactar contra el hormigón.
El obstáculo no estaba completamente caído sobre la vía. Se trataba de un muro prefabricado inclinado que invadía el gálibo de paso. Bajo lluvia intensa, de noche y en un tramo lento, la visibilidad era mínima y la cabina acabó incrustándose en el hormigón.
El informe añade una hipótesis clave. El tren es probable que llegara justo en el momento en que el muro se estaba viniendo abajo, y no que estuviera ya caído, una posibilidad compatible con la posición final del convoy y el escaso tiempo de reacción de la tripulación.
La investigación, sin embargo, no ha hecho más que empezar. Los datos de la caja negra deberán analizarse y contrastarse con los registros del Puesto de Mando de Adif, aún pendientes. La comisión tiene hasta un año para publicar el informe final.
Un regreso a medio gas. Mientras tanto, Rodalies volvió a circular este viernes tras dos días de parón total. Persistieron retrasos, líneas afectadas y trabajos en marcha, especialmente en la R4, a lo que se sumaron nuevos desprendimientos y servicios alternativos por carretera.
©Foto: Alejandro García (EFE)