Ir al contenido
_
_
_
_
GASTRONOMÍA NAVIDEÑA

Miniguía para elegir un buen roscón de Reyes (y quizá dejar de pensar que está sobrevalorado)

Cada enero reaparece el mismo dilema: ¿tradición o placer? El roscón de Reyes sigue ocupando un lugar central en la celebración, aunque no siempre en el corazón de quien lo come. Sin embargo, cuando está bien hecho, no hay resignación que valga. La clave está en saber elegir.

Estas son las pistas básicas para no fallar.

  1. La masa lo es casi todo. Un buen roscón parte de una masa tipo brioche bien trabajada, con aroma suave y una textura ligera y esponjosa. Detrás de una masa pesada, densa o demasiado perfumada suele haber prisas, un congelador o aromas artificiales.
  2. Masa y relleno deben ir juntos. Al cortarlo, todo debería funcionar como un conjunto. Si la miga se rompe, se separa del relleno o parece seca, algo falla. El mazapán o la crema no están para tapar defectos, sino para integrarse con el bollo.
  3. La decoración también da pistas. La fruta confitada no debería parecer un semáforo ni saber a química. Menos colores chillones y más equilibrio suelen ser buena señal.
  4. La figurita no es un detalle menor. Las pastelerías cuidadas esconden habas y figuras de calidad. El plástico mal pintado suele acompañar a roscones más artificiales.
  5. Si es de supermercado, afina el ojo. Un buen roscón, incluso de supermercado, debería llevar mantequilla, nata auténtica si va relleno y pocos aditivos. La clave está en leer la etiqueta de ingredientes con el mismo criterio que se usaría al cortar la primera rebanada.

©Foto: Madreamiga

Si quieres saber más, puedes leer aquí.

_
_