Maria Buhigas: “La calle del siglo XXI es sombra, verde y pavimento permeable”
La arquitecta jefa del Ayuntamiento de Barcelona defiende la división de pisos grandes como receta para ganar viviendas


La arquitecta y urbanista Maria Buhigas (Barcelona, 54 años) ha ejercido con despacho propio, en el Ayuntamiento y en el organismo Barcelona Regional y fue concejal independiente por ERC. Su actual cargo de arquitecta jefa del Gobierno municipal del alcalde Jaume Collboni es la guinda de su carrera, dice. Y además, el mandato coincide con la Capitalidad Mundial de la Arquitectura y el congreso internacional de los colegios de arquitectos. Defiende la división de pisos grandes para ganar vivienda, la inversión en mantenimiento, el plan de vacíos urbanos que contempla interiores de manzana y rehabilitar paredes medianeras, y también “monumentalizar” espacios.
Pregunta. ¿Está disfrutando en el cargo?
Respuesta. Mucho. Valoro la capacidad de incidir y de sumar de este puesto, porque este es un trabajo colectivo. En la toma de decisiones sobre la construcción de la ciudad participa mucha gente. Es un lujo.
P. ¿Qué legado le gustaría que dejara la capitalidad?
R. Valoro la respuesta a la llamada que hicimos a la profesión para que nos ayudara a acercarnos a la ciudadanía. Los arquitectos hablamos demasiado entre nosotros y poco con otros. Del legado, destacaría las paredes medianeras que convertiremos en fachada: mejoraremos su aislamiento, creamos espacio público con verde, si están bien orientadas podrán tener placas fotovoltaicas, y los vecinos tienen la opción de abrir balcones o ventanas. El proyecto representa la idea de que cuidar tu casa y tu ciudad es una responsabilidad colectiva en la que, con pequeños gestos, podemos mejorar.
P. Cuando llegó al cargo había muchas transformaciones en marcha del pasado mandato. Glòries, Diagonal, Meridiana, Via Laietana, Rambla, Mar Bella… ¿Cuál quiere que sea su legado?
R. Los proyectos que estamos dibujando, porque el legado de los arquitectos jefe se materializan en mandatos posteriores. La plaza de les Glòries es un ejemplo de ello.
La bicicleta es un vehículo sostenible y de movilidad activa, pero es una solución individual"
P. ¿Quieren alargar el paseo de Rambla de Cataluña hacia la plaza de Cataluña y la Rambla?
R. Trabajamos en algunas zonas para facilitar la continuidad de los peatones en línea recta, por el centro, como la plaza de España que presentó el alcalde, es un buen ejemplo, es un proyecto muy bonito que monumentaliza el espacio. La idea es identificar espacios donde sea posible.
P. ¿Nos puede contar más de la Rambla de Catalunya?
R. No.

P. ¿Cuál es su receta para ganar vivienda?
R. El problema de la vivienda no tiene una receta única, se están aplicando todas las que están a nuestro alcance: regulación, construcción, movilizar suelo y la prohibición en 2028 de 10.000 viviendas de uso turístico, que pasarán a residencial.
P. ¿Densificar la ciudad existente sería otra receta?
R. Lo es. Hay dos fórmulas: las remontas [agotar la edificabilidad en altura] o subdividir viviendas, hacerlas más pequeñas. Tiene sentido porque la ciudad ha pasado en casi cinco décadas de 3,8 habitantes por piso a 2,3, y de una población de 1,9 millones a 1,7. Se hace con planeamiento, igual como se han transformado usos… no inventamos nada que no haya pasado antes, en gobiernos anteriores ya se permitió.
Los procesos participativos no pueden ser infinitos"
P. Hace unos meses anunció que trabajan en un nuevo modelo de calle. ¿Qué nos puede contar?
R. Igual que en el momento original de la democracia en Barcelona se trabajó para la calidad del espacio público y se asoció al conjunto ‘piedra-vado-papelera-semáforo’, hoy la calle del siglo XXI es sombra, verde y pavimento permeable. Estamos trabajando para ver dónde, cómo, qué implican de mantenimiento... para ver de qué manera se puede hacer.
P. La idea de sombra-verde-pavimento es muy parecida a la superilla o los ejes verdes como Consell de Cent, que el actual Gobierno municipal rechaza de plano.
R. Son cosas distintas. Porque esta calle debe poder aplicarse en todas las calles de la ciudad y permitir el paso del transporte público, que no puede circular por un eje verde. No estaríamos en la evolución de las pacificaciones, sino en trasladar algunos de sus elementos a todas las calles.
P. Anunciaron la rehabilitación de las fachadas de la plaza Reial. ¿Cómo va el plan?
R. Avanza, pero debe ir acompasada con las afectaciones de la Rambla, porque además de las fachadas de vivienda impacta en las de la restauración en la planta de la calle.
P. Ha hablado de las medianeras que forman parte del PEPI, el Plan de Espacio Público e Interiores de Manzana, que fue una promesa electoral. ¿Veremos comenzar alguno este mandato?
R. Estamos trabajando algunas expropiaciones, este trimestre veremos novedades de planeamiento y veremos algunas urbanizaciones.
P. Usted se ha mostrado crítica con los procesos participativos, ¿por qué?
R. No estoy en contra, pero no pueden ser infinitos. Creo que hay que clarificar de partida: qué esperamos, cómo se llevarán a cabo, quién va a participar. No es un bufé abierto, los actores privados y los vecinos tienen intereses legítimos que deben ser escuchados y los técnicos tienen un rol. No es una batalla por la razón, sino para llegar a un acuerdo que sea viable económicamente, que se pueda mantener y responda a un interés general. En todos los procesos que he participado se ha llegado a un acuerdo.
P. Y la bici, ¿qué piensa de la movilidad en bici?
R. Hay dos aspectos a interiorizar. Uno, que nos fijamos en contextos urbanos distintos, como Copenhague [Dinamarca], que es una ciudad extensa; y nosotros somos una ciudad compacta. Y dos, que la bicicleta es un vehículo sostenible y de movilidad activa, pero es una solución individual, cuando el transporte público es una solución colectiva. Son las soluciones colectivas las que resuelven los grandes retos de la humanidad.
Lo que yo opine de la Sagrada Familia es bastante indiferente"
P. El Área Metropolitana está redactando desde hace años el PDU, el plan urbanístico llamado a relevar el PGM de 1976. ¿Por qué va tan lento?
R. Es injusto decir que va lento, no es un ejercicio sencillo. No se puede hacer en dos días y encontrar su tono de qué se regula y cómo, y con muchos consensos, para que no sea necesario hacer modificaciones como con el PGM. En los próximos meses se impulsará una segunda aprobación inicial del documento. Progresa. Avanza.
P. Hubo un concejal de arquitectura que dijo que la Sagrada Família era una mona de Pascua ¿Qué le parece a usted?
R. Lo que yo opine de la Sagrada Família es bastante indiferente. ¿La tengo en mi lista de arquitecturas preferidas? Seguramente no, pero creo que tiene elementos constructivos bastante interesantes. He visto un documental sobre cómo se está construyendo y me parece alucinante.
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