Muere Susi, la elefanta del Zoo de Barcelona cuya soledad propulsó las corrientes animalistas
El fallecimiento se produce un año después de que muriera Yoyo y deja sola en el recinto a Bully


El Zoo de Barcelona ha comunicado, este viernes, la muerte de Susi, la elefanta icónica que provocó todo un movimiento animalista que exigía el cierre del parque de animales de la capital catalana. Susi ha fallecido este viernes con 55 años. El deceso se ha producido justo un año después de que muriera Yoyo otra de las elefantas de la instalación.
Susi era una elefanta africana que había superado los 55 años de edad convirtiéndose en una de las más longevas de Europa. Según los veterinarios del Zoo de Barcelona, el fallecimiento se ha producido por causas naturales debido a la avanzada edad del animal y el parque permanecerá cerrado todo el día en señar de duelo y para proceder a retirar el cadáver del animal.
No se conoce la fecha exacta del nacimiento de Susi aunque el zoo mantiene que ha superado, en mucho, la esperanza de vida media de las elefantas africanas en cautividad fijada, en torno, a los 39 años. Susi llegó a Barcelona el 3 de septiembre de 2002 procedente del Safari Park Vergel (Alicante). Cuentan que estuvo en un circo e incluso que fue víctima del mordisco de un hipopótamo. Cuando llegó al parque barcelonés, Susi vivió seis años con la elefanta Alicia, pero esta falleció en 2008. Susi se quedó sola en el parque y fue entonces cuando las entidades animalistas pusieron en marcha la campaña Liberad a Susi. Las platafomas consiguieron hacer crecer la masa social en contra del parque zoológico de Barcelona amparándose en la soledad de la elefanta. La dirección del zoo amplió entonces las instalaciones para Susi que ya se había convertido en un verdadero icono y, en 2009, llegó al parque Yoyo procedente del Rioleón Safari, en Albinyana (Tarragona). Yoyo también se había quedado sola en su parque. Al principio no fue fácil la relación de dos elefantas solitarias, pero pronto formaron un grupo. En 2012 llegó Bully (hoy tiene 42 años) procedente del Bioparc de Valencia. Las tres formaban parte del geriátrico de elefantas en que se había convertido una parte de la zona del Sahel del Zoo de Barcelona.
Tras la muerte de Susi, el Zoo ha activado el protocolo previsto para este tipo de casos, en colaboración con el Servicio de Diagnóstico de Patología Veterinaria de la Universitat Autònoma de Barcelona. Toda la información recopilada será compartida con el programa de conservación de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA).
El director del Zoo de Barcelona, Sito Alarcón, ha querido destacar en un comunicado “el trabajo y el esfuerzo de todo el equipo de cuidadores del Zoo de Barcelona que, durante todos estos años, han acompañado a Susi”. Alarcón ha subrayado que tanto los trabajadores como los visitantes del parque recordarán a Susi “siempre con gran estima”.
La elefanta fallecida ha sido descrita por sus cuidadores como un animal “fuerte y afable”. Fue, precisamente, cuando Susi se quedó sola en el recinto de elefantas cuando el Zoo de Barcelona comenzó su especialización en el cuidado geriátrico de elefantes. Un trabajo que se ha desarrollado en colaboración con el Centre d’Educació en Benestar d’Animals de Zoològic de la Universitat Autònoma de Barcelona (AWEC) y ha situado al zoo como un referente internacional en la atención y el bienestar de elefantas de edad avanzada.
La muerte de Susi se produce en un momento en el que el Zoo de Barcelona afronta una etapa de transformación con horizonte 2030. El proyecto tiene como objetivo convertir el recinto en un espacio para la preservación de la biodiversidad global, con áreas orientadas a sensibilizar sobre el impacto del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
La campaña Liberad a Susi iniciada por colectivos animalistas en 2008, fue poco a poco convenciendo a parte de la opinión pública hasta el punto que en 2018 estalló la guerra municipal entre los partidarios de cerrar definitivamente el Zoo de Barcelona y los que querían mantenerlo y convertirlo en un centro de estudio y ciencia. Justo en ese ambiente entre bandos diferentes, Sito Alarcón, argumentó: “El Zoo de Barcelona tiene ahora tres elefantas ancianas a las que proporcionaremos el mayor bienestar posible durante los últimos años de su vida. No sabrían vivir en la naturaleza. Nunca hemos pretendido tener un grupo reproductor de elefantes en el parque porque no tendría sentido”. Hoy en el recinto de elefantas del parque solo queda Bully.
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