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Hacienda calcula que Aldama defraudó 2,4 millones de los ingresos del “negocio de las mascarillas”

El fisco también alerta de un fraude de 200.000 euros por parte de Soluciones de Gestión, la empresa que vendía el material sanitario

El comisionista Víctor de Aldama a su llegada este miércoles al Tribunal Supremo.Daniel Gonzalez (EFE)

La Agencia Tributaria ha informado al juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso Koldo que el presunto conseguidor de la trama, Víctor de Aldama, podía sumar un nuevo delito a la lista: el de fraude fiscal por los beneficios que obtuvo de su intermediación para endosar mascarillas al Ministerio de Transportes y otras administraciones públicas. Hacienda calcula que en el año 2020 defraudó 2,4 millones de euros en el IRPF, de los cuales explica que solo son “exigibles” 1,6 millones de euros, al restar las cantidades ya pagadas por el Impuesto de Sociedades por dos compañías suyas.

De la misma forma, el fisco avisa al juez Ismael Moreno de que la empresa que vendió el material sanitario, Soluciones de Gestión, también habría incurrido en ese delito al defraudar 200.000 euros en el Impuesto de Sociedades de 2020. En el caso de la mercantil, Hacienda señala que el principal beneficiario de estas presuntas maniobras fiscales sería Juan Carlos Cueto, a quien identifica como verdadero dueño de la empresa. “Sin la intervención de cualquiera de las partes mencionadas [esto es, Víctor Aldama, Juan Carlos Cueto y Soluciones de Gestión], el negocio no se habría podido llevar a cabo”, concluye el informe de la Agencia Tributaria.

Simulación de negocio

Aldama, según reza en el texto entregado por el fisco, cobró a través de dos sociedades interpuestas de “manera artificiosa” —Deluxe Fortune y MTM 180 Capital— por unos servicios que la AEAT considera “personalísimos” y obtuvo así, y de “manera dolosa”, “un importante ahorro fiscal”. O, dicho de otra manera, facturó a través de sociedades unos servicios que debería haber cobrado como suyos. Y, por lo tanto, declaró a través del impuesto de sociedades, en lugar del más gravoso impuesto de la renta: “Realmente las entidades (...) no tuvieron ninguna participación en las gestiones realizadas por Víctor Gonzalo de Aldama para la entidad Soluciones de Gestión”, concluye el informe.

Deluxe Fortune y MTM 180 Capital cobraron 2.758.696,73 euros cada una de Soluciones de Gestión por los servicios de intermediación de Aldama. A estas cantidades, la AEAT añade 120.000 euros cobrados por MTM 180 Capital a Globalia, la matriz de Air Europa. Según declaró este martes en el Supremo el ex consejero delegado de Globalia Javier Hidalgo, Aldama trabajó para el grupo, a razón de 10.000 euros al mes, como “vía de comunicación” con los distintos ministerios para conseguir el rescate de la aerolínea, además de para recuperar una deuda que tenía con la compañía el Estado venezolano.

Los clientes, concluye el informe, contrataban a Aldama por su reputación y cualificación personal y no por la de las sociedades que interpuso artificialmente. La cuota que supuestamente defraudó por todas estas gestiones el comisionista ascendía a 2.410.748,95 euros, pero la AEAT ha reducido la cantidad exigible a 1.624.308,20 euros al deducir lo que estas dos empresas pantalla pagaron en 2020 por el impuesto de sociedades.

La Agencia Tributaria matiza en el documento enviado a la Audiencia Nacional que no le corresponde a ella valorar si la figura del mediador “es o no lícita” y se limita a señalar si los servicios los dio Aldama o las empresas que los facturaron. Sí que reconoce, con todo, la excepcionalidad del momento en el que se produjeron las ventas de mascarillas, con alta demanda y poca oferta, lo que explica la intervención de un mediador en la contratación pública.

La maniobra de Soluciones de Gestión —empresa central en la trama de mascarillas que se juzga estos días en el Supremo— para eludir el pago de los impuestos que le correspondían consistió en un complejo entramado de operaciones que buscaban minorar su base imponible: en su declaración de 2019, presentó una base imponible negativa (de 800.000 euros). La justificación fue doble: la compra y posterior venta deficitaria de unas acciones y el deterioro de un crédito antiguo, ambas operaciones con sociedades relacionadas. Con estos argumentos buscó reducir el peso de los impuestos por sus lucrativas ventas de mascarillas. El beneficiado por esta operación de ingeniería fiscal fue el propio Juan Carlos Cueto, afirma el informe.

El informe, al que ha tenido acceso EL PAÍS, se ha conocido precisamente el día que Cueto estaba citado para declarar como testigo en el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo contra el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y Aldama por, supuestamente, adjudicar los contratos de compra de mascarillas a Soluciones de Gestión a cambio de mordidas. En su declaración, el empresario se ha limitado a afirmar que es un mero trabajador de la empresa. Sin embargo, la AEAT considera, a juzgar por las comunicaciones recogidas en los informes de la UCO, que él ejercía el control sobre la entidad “y sobre toda la contratación pública adjudicada a la misma”.

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