Antonio Maíllo: “Hay que combatir la creencia de los ultras de que el pescado está todo vendido”
El candidato de Por Andalucía asegura que Moreno es “Ayuso cuatro años después”


Antonio Maíllo (Lucena, Córdoba, 59 años) ha elegido el teatro Salvador Távora de Sevilla para la presentación oficial de su candidatura a la presidencia de la Junta de Andalucía. Lleva toda la semana de entrevista en entrevista con un ojo puesto en lanzar la alianza de la izquierda que se presentará en Madrid el próximo día 21. Tres días antes, Gabriel Rufián (ERC) y Emilio Delgado (Más Madrid) mantendrán una conversación que ha levantado una gran expectación. Maíllo cree que todos estos movimientos, aunque se desconoce su destino final, han creado “un momento de chispa” que él quiere aprovechar para sacar a Juan Manuel Moreno del Gobierno andaluz.
Maíllo ha pedido a los 240 asistentes al acto (el máximo que permite el aforo) que no den por hecho el triunfo de la derecha ni el ascenso de la ultraderecha. Según él, Vox quiere hacer creer que el voto de los jóvenes es suyo y que en el campo los agricultores también se decantan hacia el partido de Abascal. “Hay que combatir esas creencias, de que el pescado está todo vendido. No hay lugar para la resignación”.
La denuncia sobre el deterioro de los servicios públicos será el eje principal de la campaña de Por Andalucía. En eso todas las formaciones de izquierda se dan la mano en Andalucía, aunque vayan a ir en ofertas electorales distintas. El coordinador federal de Izquierda Unida ha equiparado al presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, con la madrileña Isabel Díaz Ayuso. “Hay un giro autoritario de la derecha clásica: la ayusista y la de Moreno, el moderado, que están admitiendo tesis ultraliberales”. También ha opinado que todas las políticas de la presidenta madrileña las está incorporando el presidente andaluz. “Moreno es Ayuso cuatro años después, lo que veías en Madrid lo veréis aquí”, ha subrayado.
Cree el candidato que la crisis por el caso de los cribados del cáncer de mama es otra de esas “chispas” que harán no solo, según él, que Moreno pierda la “mayoría absoluta, sino también el Gobierno andaluz”. “No hay agua ni botas que puedan tapar el destrozo que está haciendo a la sanidad”, ha subrayado. Maíllo cree que la sanidad pública andaluza “no aguanta un tercer mandato de Moreno”, por lo que ha enfatizado sobre la necesidad de acudir a votar en las próximas elecciones andaluzas que aún no tienen fecha: “No son unas elecciones de paso, ni de simpatía personal, sino que determinarán el carril que va a tomar Andalucía en los próximos 20 años”.
El candidato se ha mostrado dispuesto a entrar en un gobierno con el PSOE, al que no ha citado, y ha anunciado que la primera medida que propondrá será la de “topar los alquileres”. También ha dejado un recado a Adelante Andalucía, que descarta cualquier confluencia, y a Podemos, que aún no ha aclarado nada. “Hay otras propuestas que son de izquierda, pero que no van a gobernar nunca y que se mueven en la ambigüedad. Si hay una propuesta de izquierda que se moje es Por Andalucía”, ha enfatizado.
El lanzamiento de la candidatura es la culminación de un proceso que se inició hace 16 meses. Ya en octubre de 2024, el Partido Comunista de Andalucía, columna vertebral de Izquierda Unida, lanzó una propuesta para consolidar la coalición. Esta antelación no se debía a un prodigio de planificación política, sino para evitar que ocurra lo que pasó en 2022. Podemos e IU llevaron hasta el último minuto sus rencillas, llegaron tarde al registro de coaliciones para inscribir la marca Por Andalucía y los diputados del partido fundado por Pablo Iglesias figuraron como independientes en las candidaturas.
Desde esa fecha se han ido dando pasos hasta que el pasado 20 de noviembre, los miembros de la coalición eligieron al coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, candidato a la presidencia de la Junta. Podemos no ha asistido a ninguna de las reuniones convocadas y aún hoy mantiene la incógnita de si se mantendrá en la coalición o acudirá en solitario con su pretendiente a la Junta, Juan Antonio Delgado, a la cabeza. Este fue elegido en unas primarias en las que participaron 3.573 personas.
Podemos va por libre
Ninguna duda alberga Maíllo de que Podemos optará por su propia marca, pese a que en las reuniones de su consejo ciudadano la mayoría de sus miembros se han pronunciado a favor de la unidad al menos en tres ocasiones. La misma noche de las elecciones aragonesas, la secretaria general de Podemos Andalucía, Raquel Martínez, escribió en su perfil en X: “El pasado agosto apoyé personalmente el manifiesto por la unidad de la izquierda de Andalucía impulsado por la CUT, tras los resultados en Aragón me reafirmo en mi opinión, la extrema derecha avanza, juntas somos más fuertes”.
La dirección estatal de Podemos, un partido muy centralista, no le ha hecho caso por el momento. Maíllo ha dicho en varias ocasiones que el tren ya está en marcha y que dará la bienvenida a quien quiera subirse pero sin frenazos. Fuentes del grupo parlamentario Por Andalucía pronostican que Podemos “hará lo siempre, lo antiguo”: intentarán una negociación in extremis para presionar y “culpar al otro” del fracaso de la negociación.
Desde que surgió la marca Podemos en Andalucía, liderada en un primer momento por Teresa Rodríguez hasta que dio un portazo y se marchó, el papel de IU ha estado un tanto opacado. Sin embargo, con un Podemos en horas bajas, ahora es IU la que despunta con más fuerza en el espacio de la izquierda a la izquierda del PSOE. IU siempre ha tenido arraigo en Andalucía. Tiene 5.100 militantes, 840 concejales, 62 alcaldías y cogobiernan en 25 ayuntamientos andaluces. Y aportan cinco diputados al grupo Sumar en el Congreso.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































