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Tentaciones
LO QUE HAY QUE VER

Humor pegado a un poste

El cómico Jason Saenz ha logrado gran repercusión online a base de un método analógico

Si has pasado algún tiempo durante el último mes en redes sociales, es muy probable que te hayas topado con una de las bromas más virales del año: un típico cartel de “perdido” que, en lugar de un gato o un perro que no sabe encontrar el camino de vuelta a casa, presentaba una imagen de la segunda temporada de True Detective: lo que estaba extraviado era el interés del autor del anuncio con respecto a los nuevos capítulos de la serie de Nic Pizzolatto. El letrero acababa instando a los transeúntes a compartir cualquier información de qué demonios estaba pasando en la producción de la HBO, e incluía un número de teléfono. No hace falta decir que los miles de televidentes que se vieron decepcionados con una de las series más esperadas del año compartieron la broma hasta la saciedad.

La de True Detective es una de las bromas de más éxito de Jason Saenz, pero no es, ni mucho menos, la primera. Este cómico lleva varios años dejando su obra pegada a postes, farolas, paredes y otras superficies de la calle, que luego adquieren una repercusión mayor cuando son compartidas a través de sus redes sociales, o las de los paseantes que se cruzan con sus creaciones por las calles de Nueva York. Los carteles de Saenz (Saenzsigns, según el nombre y el hashtag que ya se ha hecho habitual en la red) comenzaron a hacerse virales gracias a su capacidad de jugar con el propio formato del anuncio callejero casero. Así, uno de ellos proclama la búsqueda de “medio cartel” mientras presenta una parte considerable del mismo rasgada y ausente, o anuncia la búsqueda de un poste, desde el suelo.

Saenz, que cuenta que el primer cartel que hizo fue para su octavo cumpleaños, al que nadie acudió, fue introduciendo bromas en su obra relacionadas con la cultura popular y los temas de actualidad, desde una oferta de trabajo para Amazon al hilo de las denuncias de abusos laborales (“Se necesita: entusiasmo a la hora de sabotear los proyectos de los compañeros”), una expedición para cazar a una de las criaturas más cobardes del planeta (Walter Palmer, el dentista que acabó con la vida del león Cecil), o el omnipresente Donald Trump, en una convocatoria titulada “tampones contra Trump”, en referencia a los comentarios sexistas del candidato a la presidencia de los Estados Unidos.

“ A mis amigos les encantan. Mis familia se pregunta por qué no consigo un trabajo”, declaró Saenz al New York Post. Pese a que ha conseguido hacerse un nombre a través de la calle (y de Internet), y colabora en programas de radio y TV, Saenz parece dispuesto a seguir empapelando su ciudad: “tengo toda una vida por delante para ensuciar mi vecindario”.

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