La soledad no nos sienta tan mal

¿Qué tal nos llevamos con la soledad? Muchas personas no tienen una relación demasiado cordial, que digamos. Parece que para muchos estar solo en un estigma social del que hay que huir y hay otros, los que menos, que prefieren estar solos que mal acompañados. Sin embargo, la soledad convive con nosotros de un modo otro. Si hablamos del mundo de la pareja, hay una mayor soledad “oficial” (porque se puede compartir la cama y estar a más de mil kilómetros de la otra persona): Nos casamos más tarde y nos separamos con más frecuencia. En el caso de los amigos, podemos tener cientos de ellos en Facebook pero luego, cuando llega el fin de semana, quizá no tengamos a nadie con quien compartir una cerveza. Así pues, la soledad está en nuestras vidas y conforme están demostrando los estudios, no es tan mala como la pintan… Es más, la soledad puede ser incluso muy positiva.
Según el sociólogo Eric Klinenberg, la soledad nos ayuda a disfrutar de relaciones de mayor calidad. Tiene su lógica. Las emociones funcionan por contraste. Somos capaces de valorar lo que tenemos si somos conscientes de lo que supone su pérdida. Es más, incluso el hecho de estar solos en un terreno de nuestra vida nos da energía para reducirlo en otro, como han demostrado varios estudios publicados en American Sociological Review. Las personas que viven solas consiguen tener una red social de amistades igual, o más extensa que las de las personas que viven acompañadas. Pero hay más ventajas.
El psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi ha comprobado que los adolescentes que no pueden aguantar la soledad, no son capaces en el futuro de desarrollar un talento creativo. ¿Por qué? Porque la soledad es una fuente maravillosa de innovación y de entrenamiento de nuestro autoliderazgo, según este estudio. A este respecto, la autora Susan Cain recordó en su ya famosa charla ‘El poder de los introvertidos’ que grandes talentos como Darwin, Roosevelt o Gandhi fueron también grandes solitarios. También lo fue Steve Wozniak, cofundador del gigante Apple. Y es que, de forma muchas veces equivocada “tenemos la creencia de que toda creatividad proviene de un lugar sociable, pero la soledad es el ingrediente fundamental de la creatividad. No siempre el que más habla o el que mejor sabe comunicar en público es el que mejor ideas tiene”.
Esto ocurre en el ámbito empresarial porque cuando entramos en dinámicas de trabajo grupales, como se hace de forma habitual en casi todas las organizaciones, tendemos a seguir de forma inconsciente las premisas de los demás para no desentonar y desmontar los puzles marcados. Es en soledad cuando somos críticos y generamos mejores ideas. Por ello, si buscas una solución que se te resiste, compagina conversaciones o análisis con momentos de estar contigo mismo o contigo misma. Ahí está la fuente de cuestionar lo establecido.
Y otro punto importante, si no sabemos gestionar nuestra soledad podemos acabar en los brazos de alguien (o de un grupo de amigos) que en el fondo no nos da más que eso: Remedio para no sentirnos solos. Por ello, cuanto más entrenemos las ventajas de estar con nosotros mismos, más valientes y coherentes seremos con lo que hagamos y quizá podamos decir “no” a determinadas compañías.
En definitiva, si te sientes solo, si tu carácter no es arrollador, o si simplemente no te ha ido del todo bien hasta el momento en el amor o con las amistades, no pienses que todo está perdido, ni mucho menos, porque tu vida puede ser maravillosa en soledad, quizá seas incluso más selectivo y puedas aportar, a tu manera, un valor extraordinario.
No nos cerremos al amor ni a la convivencia. No, no es cuestión de cerrar tus ventanas al mundo, pero aprendamos a convivir con nosotros mismos cuando nos toca porque podemos sacar experiencias e ideas extraordinarias, además de aumentar nuestros niveles de empatía porque, como dijo Tomas De Quincey:
“La soledad, si bien puede ser silenciosa como la luz, es, al igual que la luz, uno de los más poderosos agentes, pues la soledad es esencial al hombre. Todos los hombres vienen a este mundo solos y solos lo abandonan”.
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