Democracia ejemplar
La rueda de prensa ofrecida por el presidente Hollande ha vuelto a evidenciar la enorme distancia entre una democracia ejemplar y consolidada, como la francesa, y otra en construcción, como la nuestra: ausencia de preguntas pactadas y confrontación cara a cara con los periodistas, que son la correa de transmisión entre los estamentos oficiales y la ciudadanía. En España todavía toleramos presidentes parapetados tras un plasma, vídeos disfrazados de entrevistas enviados por los partidos a las cadenas de televisión, y reparto torticero de preguntas a los medios más afines en las comparecencias internacionales. Cada vez que oigo la coletilla que alude a los países de “nuestro entorno” a la hora de establecer comparaciones los ciudadanos con sentido común pensamos en las repúblicas bananeras.— Daniel García Delicado.


























































