Nuevas tecnologías: uso, abuso y educación
En relación a la carta publicada el día 24 de abril con el título Las nuevas tecnologías me parece necesario realizar ciertas precisiones.
Es innegable la molestia que puede causar el desarrollo de una conversación con alguien cuando esa persona, a su vez, mantiene una conversación virtual paralela. Sin embargo, no debemos olvidar que esto no sucede debido al desarrollo de las tecnologías que lo permiten, sino a la mala educación de los usuarios de estas tecnologías.
Al igual que el uso inadecuado de las mismas puede acarrear diferentes problemas; el uso adecuado nos proporciona notables ventajas, como una comunicación rápida y eficaz con otros, independientemente del momento y lugar. Discutir sobre los beneficios e inconvenientes derivados de los smartphones y, por extensión, de las TIC en general sería fútil. No vale de nada declararse tecnófobo o tecnófilo porque lo cierto es que estas tecnologías están aquí y van a quedarse. Ante tal situación, la única vía posible es desarrollar una educación mediática o educomunicación que permita, sobre todo a los menores y jóvenes, utilizar estas herramientas para su beneficio. Pues, como dijo Glasow, “uno de los principales objetivos de la educación debe ser ampliar las ventanas por las cuales vemos al mundo”.— Lourdes Sánchez Martín.


























































