El empleo tecnológico se frena en España tras varios años al alza
El país mantiene una posición pobre respecto al resto de Europa tanto en volumen de trabajadores como en salarios, según un estudio de UGT


En busca de soluciones para algunos de los problemas estructurales de la economía española (alta tasa de paro, baja tasa de actividad, salarios inferiores al promedio europeo...), pocos conceptos son tan repetidos por los especialistas como el "cambio del tejido productivo“. Es decir, la economía irá a mejor si las actividades de alto valor añadido ganan peso y lo pierden la hostelería o el campo. Las últimas estadísticas vienen sosteniendo que España mejora en este apartado en los últimos años, que los sectores más productivos conquistan terreno, pero un estudio de UGT apunta a una ralentización en el último año en una de las áreas clave en este debate, los empleos de tipo tecnológico.
El informe Empleo tecnológico en el mercado laboral español 2026, elaborado por el especialista del sindicato José Varela, alerta de una “preocupante desaceleración en la contratación de roles tecnológicos”. Esta advertencia no borra la buena trayectoria de los últimos años, ya que, como sostiene esta publicación, en el lustro comprendido entre 2020 y 2025, el empleo tecnológico ha recibido “un poderoso impulso”. “Traducido a volumen, se ha pasado de menos de 800.000 puestos de trabajo a superar ampliamente el millón, en un crecimiento acumulado superior al 33%”, agrega el estudio. En el mismo periodo el mercado laboral aceleró un 17%, lo que ha elevado el peso de estas actividades tecnológicas en la economía del 4,1% al 4,7%.
“En base a estas cifras podemos afirmar que nuestro mercado de trabajo está respondiendo positivamente a esta transformación productiva y laboral”, afirma el estudio de UGT, que considera como empleo tecnológico a las siguientes áreas de actividad: telecomunicaciones; programación, consultoría y otras actividades relacionadas con la informática; servicios de información; servicios técnicos de arquitectura e ingeniería, ensayos y análisis técnicos; e investigación y desarrollo.
Pese a este análisis inicial en positivo, UGT subraya que “los últimos datos interanuales disponibles apuntan a un frenazo en la tendencia de crecimiento del empleo tecnológico”. Sostiene esta reflexión en la contracción de 50.000 ocupados del tercer trimestre de 2024 al mismo periodo de 2025.
Los bajones más importantes se dan en arquitectura e ingeniería (-26.000) y en telecomunicaciones (-20.000). UGT cree que estos datos son “una nefasta noticia”. A la vez, el sindicato destaca que “los diferentes despidos colectivos acometidos en el sector no parece augurar una mejoría para los próximos meses en el área de las telecomunicaciones y tampoco la última oleada de reestructuraciones en las grandes tecnológicas apunta en la buena dirección”. En esa línea, destacan el ERE en Telefónica (que afecta a 5.500 trabajadores) o el de Amazon (791 empleados).
Estos cálculos parten de la Encuesta de Población Activa que elabora el Instituto Nacional de Estadística. A partir de las cifras de afiliación de la Seguridad Social, UGT llega a conclusiones parecidas: “La desaceleración es perceptible. Las ocupaciones TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y científico-técnicas pasaron de liderar las nuevas afiliaciones en 2023 a verse superadas por multitud de sectores en 2025”.
Otra tendencia que preocupa al sindicato es la caída de la proporción de empresas que cuentan con expertos en tecnología y comunicaciones: el porcentaje de compañías con diez o más trabajadores que emplean a estos perfiles ha descendido un 16% desde 2018. “La razón más plausible es que el aumento del empleo TIC se esté concentrando alrededor de un puñado de firmas, muy concretas y especializadas (normalmente, grandes empresas y muchas de ellas del propio sector tecnológico), lo que nos lleva a concluir que este proceso de tecnificación de la economía no se está comportando de una forma extensiva, capilar y multisectorial”, reflexiona el estudio que firma Varela.
Peor que en Europa
El avance del empleo tecnológico en España en los últimos años no ha servido para ganar puestos en el ranking europeo. Pese a que el volumen de especialistas TIC en España se ha doblado en una década —de 571.000 en 2015 al 1,02 millones en 2024— la posición del país no ha mejorado. En 2015, España ocupaba la posición vigesimoprimera en proporción de este tipo de empleados y diez años después es vigésima. “Continuar en un deshonroso vigésimo puesto entre los países europeos no es algo de lo que se pueda presumir”, opina UGT.
Continuando con la comparación europea, el análisis indica que en España es “mucho más difícil encontrar empleo si tienes conocimientos en TIC” que en el promedio del continente. Hay 54.100 parados en España con formación en nuevas tecnologías, lo que convierte al país en el que más desempleados digitales tiene en la Unión, doblando la tasa de paro europea (9,9% en España, 6,5% en la UE). Es más, uno de cada cuatro desempleados con este tipo de formación vive en España. “Por mucho que se quiera desmentir o ignorar, el empleo tecnológico en nuestro país ni crece a un ritmo que nos permita superar las diferencias con nuestros vecinos europeos ni es un auténtica garantía de empleo en España”, sostiene UGT.
El sindicato también abunda en la brecha respecto a otros países europeos en las retribuciones. Son peores en comparación —los salarios europeos TIC son un 38% más altos que España; en Francia los son un 71% y en Alemania, un 73%— y la revalorización es más débil —entre 2019 y 2023 aumentó un 125% en Lituania, un 83% en Portugal, un 59% en Irlanda y un 50% en Hungría, pero en España no alcanzó el 34%—.
“Los salarios de los trabajadores pierden poder adquisitivo mientras que las cifras de negocio aumentan exponencialmente”, lamenta UGT, que también aprecia una menor penetración del teletrabajo en España, pese a ser el sector más propicio para su desarrollo: “Casi un 17% de las empresas tecnológicas de este país no permite el teletrabajo de su plantilla, lo que explica que tres de cada diez profesionales digitales no teletrabajen de forma regular. Incomprensible, inexplicable, inconcebible”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma































































