Un avión ruso con pasajeros israelíes estalla en el aire sobre el mar Negro
Putin habla de acto terrorista y EE UU cree que un misil ucranio derribó el aparato
Un avión Tupolev 154 de la compañía Sibir Airlines, con más de 70 personas a bordo, que había despegado del aeropuerto israelí Ben Gurión, en Tel Aviv, con destino a la ciudad rusa de Novosibirsk, estalló ayer a las 11.44 (hora peninsular española), cuando sobrevolaba el mar Negro. Todos los pasajeros, excepto la tripulación, eran de nacionalidad israelí. El presidente ruso, Vladímir Putin, no descartó que se tratara de una acción terrorista suicida. EE UU se inclina por otra hipótesis: que el Tupolev fue alcanzado por error por un misil lanzado por el Ejército de Ucrania durante unas maniobras militares a 300 kilómetros del lugar.
Un piloto a bordo de un avión de pasajeros armenio que volaba cerca del Tupolev informó a su torre de control que había estallado un aparato y que los fragmentos estaban cayendo al mar Negro, frente a las costas rusas.
El presidente Vladímir Putin dio cuenta de la catástrofe y dijo que 'no se descarta que haya sido un acto terrorista'. Una reacción inicial de fuentes militares rusas y ucranias admitió la posibilidad de que un misil procedente de los ejercicios antiaéreos que ambos países estaban llevando a cabo en Crimea en esos momentos se hubiera desviado de sus blancos -aviones señuelo no pilotados- hasta alcanzar por error al aparato ruso.
Pero, posteriormente, el ministro de Defensa de Ucrania negó la posibilidad, basándose en que los misiles utilizados en el ejercicio antiaéreo no tenían el alcance suficiente como para derribar al avión.


























































