Estreno en Viena de un 'Gran Hermano' con refugiados
En pleno centro de Viena, el artista alemán Christos Schlingensief provoca asombro con su parodia del programa de televisión Gran Hermano y enfrenta al público con la xenofobia, la manipulación mediática y otros agudos problemas sociales y políticos. Su título es Por favor, amada Austria.En unos contenedores colocados junto al teatro de la ópera Staatsoper estarán viviendo hasta el 17 de junio 12 solicitantes de asilo e inmigrantes ilegales. El público podrá observarlos las 24 horas del día por las rendijas de la construcción, por monitores o a través de Internet (www.webfreetv.com). Además, los espectadores pueden votar a través de un número de teléfono cuál de los candidatos deberá ser deportado cada noche, hasta que quede el último afortunado o la última afortunada, a quien se le permitirá contraer matrimonio con un ciudadano austriaco voluntario.
La inauguración del atrevido experimento tuvo el pasado domingo aires de fiesta popular. Una banda de uniformados del sindicato de tranvías tocaba con trompetas algunas marchas folclóricas cuando entraron los candidatos, uno a uno, camuflados con pelucas y gafas negras: una psicóloga iraquí de 44 años; un profesor de deportes kosovar de 37; dos periodistas de Zimbabue, uno blanco y otro negro; un mecánico nigeriano; una señora kosovar de 46 años; una periodista y un biólogo marino de China; una secretaria kurda; un obrero albanés, y un estudiante de Camerún.
Algunos peatones comentaban que les resultaba como una patada en el estómago leer la gran pancarta sobre el contenedor que reclama: "Fuera los extranjeros". También hay banderas del Partido Liberal (FPÖ) y carteles xenófobos, como el que dice "En Austria hay 300.000 desocupados y 300.000 extranjeros", firmados por Jörg Haider, el líder de extrema derecha que consiguió llevar a su partido al Gobierno con el voto del 27% de los austriacos.
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