El dueño del Racing pacta con la fiscalía para eludir la cárcel por delito fiscal
El empresario de la construcción y el hormigón Santiago Díaz, dueño del Racing de Santander, se libró ayer de la posibilidad de ir a la cárcel por delito fiscal al llegar su abogado a un acuerdo con las acusaciones, que pedían penas de hasta 15 años de prisión. Díaz y su hermano Fernando estaban procesados por haber defraudado el impuesto de sociedades (55 millones de pesetas en total) correspondiente a la empresa Ascan durante los años 1988 y 1989 y el de otra empresa, Sadisa, ese último año. En virtud del pacto, Santiago Díaz se confiesa autor de los dos primeros delitos a cambio de que sólo se solicite una pena de multa de 1,8 millones (tres meses a 10.000 pesetas diarias) y el pago de los 55 millones defraudados y de que se retiren todos los cargos contra su hermano Fernando. El fiscal y el abogado del Estado que representa a la Agencia Tributaria aceptaron que la tercera acusación, referente al mismo delito cometido por la empresa Sadisa en 1989, no llegaba al límite punible de 15 millones de pesetas.
El abogado Miguel Bajo explicó a Efe que el acuerdo no implica que el dueño del Racing "se autoinculpe" y que sólo se pretende no exponerse a las graves penas que pedían las acusaciones.


























































