Greenpeace denuncia la falta de transparencia de los importadores de madera
Greenpeace denunció ayer en Valencia, en el marco de la feria del sector maderero, Fimma-Maderalia, la falta de transparecia de la mayoría de los importadores de madera a la hora de informar del origen de la materia prima. La macroorganización internacional aprovechó el certamen, que reúne a más de 1.400 expositores, para hacer una encuesta entre los importadores. Según explicaron, de una treintena de empresas preguntadas sólo una pudo acreditar la certificación FSC, un marchamo de excelencia ambiental respaldado por los más importantes grupos ecologistas (entre ellos Greenpeace y el WWF-Adena), que garantiza que la madera proviene de bosques gestionados bajo criterios de sostenibilidad.Ningún importador exhibió otro certificado respaldado por silvicultores y empresarios de países concienciados, el PEFC. Y según Greenpeace, sólo otras tres empresas mostraron certificados, "de dudosa credibilidad", emitidos por los países de origen (por ejemplo Malasia o Camerún). El resto de importadores eludió o no pudo acreditar el origen sostenible de su madera. Con un agravante, según los ecologistas, "muchos importadores negaban a Greenpeace que comerciaran con maderas tropicales mientras que en sus catálogos sí las ofertaban a los clientes".
Conscientes del problema, los responsables de la patronal del sector, Confemadera, asistieron ayer en Finlandia a una reunión de dimensión europea en la que se buscan las bases para implantar una certificación de gestión forestal.


























































