SIN 'RETRATO ROBOT'
Un ladrón robó un automóvil, se hizo unas fotos con la máquina fotográfica que encontró en el asiento trasero y, al abandonar el vehículo en calamitoso estado, dejó en él la cámara que causó su perdición, relataba el diario The Express. El propio abogado del ladrón, según el diario, al ver la acumulación de pruebas insoslayables, dijo que su cliente era "idiota perdido". Lee Hosken, de 29 años, anduvo paseándose durante una jornada con el automóvil robado y, cuando se cansó, provocó voluntariamente un choque y lo abandonó en una carretera, dejando dentro la cámara de fotos y el carrete, que fueron utilizados como irrefutables pruebas de culpabilidad, señala el diario. La policía no necesitó retrato robot para buscar al culpable ni tuvo que gastar mucho fósforo para llegar a la conclusión de que el rostro de las fotos, desconocido del propietario del automóvil, pertenecía sin la menor duda al ladrón, el cual, para colmo, se había fotografiado con su amiga sentimental, convertida así en cómplice.- ,


























































