La oposición acusa a Zaplana de desestabilizar a Unión Valenciana
Los partidos de la oposición responsabilizaron ayer al Partido Popular y a su presidente Eduardo Zaplana de provocar la crisis del Consell con el objetivo de desestabilizar a Unión Valenciana e intentar captar a su electorado. El socialista Joan Romero acusó a Zaplana de enrarecer la política valenciana e intentar reducir a la mínima expresión al resto de fuerzas políticas. Para Romero, "Zaplana ha generado desconfianza por doquier y las cosas no van a ser igual a partir de ahora porque ha demostrado su concepción de la política". Glòria Marcos, de Esquerra Unida, dijo que la situación de los últimos días responde a "una operación de gran calado del PP" para intentar deshacer a sus socios regionalistas. "No parará de transmitir la inestabilidad permanente", sentenció. Pere Mayor, del Bloc Nacionalista Valencià, anunció nuevos episodios "parecidos" y argumentó que "la crisis ha estado planeada desde la Presidencia de la Generalitat". Reacción del sector agrario La dimisión de Ramón-Llin causó preocupación en la Unió de Llauradors i Ramaders, dado que en los próximo meses se discutirán cuestiones cruciales para la agricultura valenciana, tales como la Agenda 2000 o la reforma del mercado europeo del vino. De Ortells, la Unió dijo que es una persona poco conocida en la organización. El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), Cristóbal Aguado, destacó la labor de Ramón-Llin y consideró a Ortells una persona "íntimamente ligada a la gestión de la consejería en los últimos años". "La agricultura valenciana no se verá perjudicada por esta crisis", agregó Aguado. Un portavoz de la Unión de Cooperativas Agrarias de Valencia dijo que la vinculación de Ortells a la consejería "garantiza que no habrá vacío en la gestión de este departamento".


























































