EL HOMBRE DE LA SUERTE.
Es Xavier Gabriel. Cuando tenía 29 años, en 1986, abrió la lotería del pequeño pueblo leridano de Sort. Tenía que vender 250.000 pesetas a la semana. Parecía imposible. Ahora, tras repartir tres veces premios del Niño, se dice que factura mil millones al año.


























































