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Navidades en Kosovo

La paz en la tierra queda aún lejos. Así de claro lo tiene el pueblo de Kosovo, donde la Noche buena marcó el inicio del peor combate que azotó la provincia serbia en más de dos meses. Ayer las batallas seguían desencadenándose entre las tropas fuertemente armadas del presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, y el Ejército de Liberación de Kosovo, la guerrilla étnica independentista proalbanesa. (...) Fue una respuesta desproporcionada para cualquier crimen que pueda haber cometido el ELK, y una completa violación del alto el fuego conseguido por los diplomáticos americanos el pasado octubre. (...) Los funcionarios occidentales dicen ahora que, a menos que los combates terminen pronto, los observadores harán la maleta. (...) Milosevic continuará pisoteando a los albaneses de Kosovo, y Occidente sé verá envuelto en el mismo problema que ha evitado desde el principio: iniciar cualquier acción armada de parte de los kosovares sería como apoyar sus exigencias de independencia, resultado que juzgan inaceptable. (...) Respaldar la independencia daría algo de credibilidad a las futuras amenazas militares occidentales, y podría llevar al dictador serbio a reconsiderar los próximos ataques. (…) Mientras tanto, Estados Unidos y sus aliados podrían por lo menos ahorrar al mundo el espectáculo de ver a los diplomáticos occidentales fingiendo estar trabajando por una solución que no existe. (...) Milosevic está matando kosovares de nuevo. Nadie puede culparles por no confiar en él.

28 de diciembre.

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