Aznar se disculpa con Pujol y admite que no tienen un pacto electoral

El presidente del Gobierno, José María Aznar, zanjó el mismo lunes por la tarde la fricción con su principal socio, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, a causa del calendario electoral. Aznar telefoneó a Pujol y le aclaró que no pretendía dar por pactados para marzo de 1999 los comicios catalanes, como se dedujo de sus palabras en la rueda de prensa de Praga. Pujol, que había reaccionado inmediatamente contra lo que interpretaba como una injerencia en un asunto de su exclusiva competencia, quitaba ayer hierro a la polémica: "Creo que fue una expresión no suficientemente exacta, lo cual a todos los que hacemos declaraciones a veces nos pasa". En la conferencia de prensa con la que finalizó su estancia en la República Checa, el lunes, Aznar se refirió a la existencia de un "compromiso antiguo" con Pujol para que éste convoque sus elecciones en el próximo mes de marzo, mientras que él agotaría la legislatura hasta el año 2000. Más tarde, sin embargo, Aznar aclaró a Pujol que lo que quiso decir era que en las innumerables conversaciones que han mantenido ambos se habían mostrado dispuestos -sin que ello supusiera la existencia de un pacto- a cumplir ese calendario.Fuentes gubernamentales aseguraron ayer que, tras su charla con Pujol y una vez que quedó clara la libertad de éste para fijar fecha a sus comicios, Aznar dio por zanjado el incidente.
En las últimas dos semanas el Ejecutivo ha apremiado a Pujol para que haga pública su fecha electoral. Su portavoz, Josep Piqué, lo manifestó públicamente por vez primera el pasado día 4, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Se trata de tener despejado el terreno para decidir el momento de las elecciones generales, a lo que contribuiría que las catalanas fuesen en marzo.


























































