Los nacionalistas vascos gobernarán Euskadi en solitario y en minoría
El PNV y los socialistas confirmaron ayer la ruptura de las negociaciones para constituir el nuevo Gobierno vasco en medio de un cruce de reproches sobre las razones que han impedido reeditar la fórmula mixta de nacionalistas y PSE que funcionó en Euskadi hasta el pasado mes de julio. El nuevo Ejecutivo de Vitoria estará formado, por primera vez, sólo por fuerzas nacionalistas -PNV y Eusko Alkartasuna- y su posición minoritaria lo obligará a buscar apoyos de los abertzales de Euskal Herritarrok (EH). La ruptura entre PNV y socialistas estaba cantada. La reunión mantenida ayer por el candidato a lehendakari, Juan José Ibarretxe, y el secretario general del Partido Socialista de Euskadi (PSE), Nicolás Redondo Terreros, sólo sirvió para certificar el fracaso de unas negociaciones que se han prolongado durante un mes. Según Ibarretxe, los socialistas no van a estar en el Gobierno, "no porque se les haya obligado a asumir el Pacto de Lizarra o acuerdos secretos, sino porque no han hecho un esfuerzo para asumir el plan de paz diseñado por el lehendakari José Antonio Ardanza". Redondo Terreros, por su parte, achacó a "la jerarquía y el aparato del PNV" la ausencia de los socialistas, en clara referencia al papel que durante las negociaciones ha jugado el presidente del partido, Xabier Arzalluz.


























































