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La UE y México negociarán liberalizar el comercio de bienes y servicios

La UE y México abrirán en el segundo semestre de este año una ronda de negociaciones encaminadas a liberalizar el comercio de bienes y servicios. El interés de los europeos por México, y el de los mexicanos por un bloque que construye una moneda única y se consolida como nueva potencial mundial, no es gratuito. Ambas partes, cuya relación está muy por debajo de sus posibilidades, ofrecen apetitosos mercados y confluencia de intereses.

Ministros y funcionarios de las administraciones mexicana y española, varios ex gobernantes europeos, analistas, empresarios y banqueros abordaron las nuevas posibilidades en el seminario Europa y México: presente y futuro de una relación equilibrada. La apertura económica registrada en México en el último decenio, y la superación del descalabro financiero de hace tres años, atrajeron entre 1995 y 1997 41.000 millones de dólares (unos 6,3 billones de pesetas) en inversiones. Ninguna otra nación en desarrollo, a excepción de China, recibió un monto tan importante. Durante los dos días de debates y ponencias del seminario, al que asistieron, entre otros, el ministro de Industria y Energía, Josep Piqué, los ex presidentes español y portugués, Felipe González y Mario Soares, y el ex ministro alemán de Asuntos Exteriores, Hans Dietrich Genscher, quedaron puestas de manifiesto la filosofía de la relación y las coincidencias y trabas existentes. Empresarios mexica nos asistentes al encuentro citaban una de ellas: la UE impone aranceles de hasta el 25% para algunos de sus productos. Los números manejados en el seminario constatan el camino por delante. En los últimos años el va lor del comercio entre México y la UE creció en términos absolutos pero proporcionalmente lo hizo en menor medida que el registrado entre México y otras naciones y zonas económicas.

El segundo socio

La Unión Europea es el segundo socio comercial de México, y la segunda fuente de sus inversiones extranjeras directas pero mientras los intercambios de México con la UE aumentaron un 44% en los pasados seis años, en el mismo periodo, los efectuados con Estados Unidos crecieron un 154%, y con Canadá más del 200%.Juan Elek, en representación de empresariado mexicano, se refirió una situación no deseable: este país de casi 95 millones de habitantes otorga a los europeos preferencias arancelarias menos favorables que las disfrutadas por otros países con los que ha suscrito acuerdos. Y a su vez, la UE los firmó con más de 100 países, a los que dispensa un trato comercial más favorable que a México. Por eso, según datos locales, la partIcipación de la UE en el comercio total de México pasó del 11,4% en 1990 al 6,3% en 19997.

El presidente Ernesto Zedillo abogó por una modificación en las reglas del juego. "Estamos absolutamente decididos a constuir una nueva relación con la Unión Europea", dijo en la clausura del encuentro. El guiño mexicano no es poco cosa. En poco más de 10 años, y pese a la existencia de sectores todavía cerrados, pasó de un fuerte proteccionismo a la apertura. En ese período quintuplicó sus ventas al exterior y aumentó sus importaciones en más del 600%, convirtiéndose así en el principal exportador e importador de America Latina, y el décimo del mundo por delante de los tigres asiáticos.

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