Policía privada para el Parque de Atracciones
Me gustaría utilizar estas líneas como medio de denuncia de la lamentable situación de deterioro que sufre la Casa de Campo como consecuencia del aterrizaje. en dicho parque de un colectivo marginal o, sin eufemismos, de prostitutas, pedigüeños y demás grupos, cuya presencia arrastran.Quisiera resaltar que la operación de maquillado que el Ayuntamiento emprendió hace ya algún tiempo, anunciándolo a bombo y platillo, no ha pasado sino de lo que era: un lavado de cara superficial que, de nuevo, presenta signos de abandono como consecuencia de la presencia dé estas personas en el que es el mayor parque forestal de la villa.
Imagínense la situación para quienes, vecinos de Batán, Campamento o paseo de Extremadura, no disponemos de otros espacios de esparcimiento como este parque donde practicar deporte, pasear o para que jueguen los niños.
No resulta agradable que, a escasos metros de casa, no se pueda llevar a los niños o, simplemente, montar en bicicleta, cuando al poco rato vas a tener un preservativo enganchado en la rueda. Ni siquiera se puede ir de Batán al Lago sin ser asaltado por el camino por varios individuos que exigen unas monedas mientras amenazan, tratando de mantener el equilibrio. Tampoco es el límite del parque la frontera para esta gente, pues con cierta asiduidad asistimos a peleas bajo nuestras ventanas entre prostitutas y sus supuestos clientes.
Supóngase que esta situación está harto denunciada y que la única actuación que conocemos es a través de su diario, en la que el Ayuntamiento, siempre atento a los intereses del Parque de Atracciones, estudia contratar vigilancia privada para ahuyentar -¿quién sabe hacia qué parte?-a quienes puedan perjudicar a sus clientes. Y yo me pregunto: ¿para qué existe una Policía Municipal, pagada por todos, si el señor Alvarez del Manzano quiere vigilancia privada?-


























































