Congreso en febrero como trampolín a La Moncloa
La máquina electoral del PP avanza como una apisonadora. Cumplidas con creces las expectativas en las autonómicas catalanas -"roto el último techo", dijo ayer José María Aznar-, el partido comenzará a preparar el 12º Congreso, en la primera quincena de febrero.Como ya hizo en vísperas de las generales de marzo 1993, cuando convirtió el 11º Congreso en plataforma de su lanzamiento como alternativa real, Aznar utilizará el cónclave como trampolín del último salto hacia La Moncloa.
Los resultados han avalado su liderazgo hasta hacerlo indiscutible en el partido, con cotas electorales en Andalucía, Euskadi y Cataluña inimaginables hace aún pocos años. La "pájara" de la que algunos dirigentes del PSOE hablaron después del verano no provoca en Génova, 13, la sede central, otra reacción que la carcajada.
Aznar utilizará el congreso para presentar un partido unido, con un liderazgo rotundo y formando un bloque compacto detrás de su proyecto político. Un partido capaz de garantizar estabilidad, que la dirección del PP considera el principal valor demandado por los electores después de una etapa de sucesión de escándalos, sobresaltos y turbulencias.


























































