El ex-sargento Dorado cobra una pensión que le concedió Garcia Vargas antes de dimitir
El ex sargento Enrique Dorádo Villalobos expulsado de la Guardia Civil el pasado junio, cobra una pensión por "pérdida de, aptitudes psicofisicas". La concesión fue una de las últimas decisiones de Julián García Vargas antes de dimitir como ministro de Defensa por el escándalo de las escuchas del Cesid.Dorado, al que las investigaciones policíales apuntan como uno de los implicados en el secuestro y asesinato de los presuntos miembros de ETA Jósé Antonio Lasa y José Ignacio Zabala en 1983,fue expulsado con el beneplácito del ministro, de Justicia e Interior, Juan. Alberto Belloch.
Coincidiendo con la expulsión, la Guardia, Civil presentó ante Defensa un expediente para, que se le declarara inútil para el servicio activo, con lo que podría percibir una pensión. En Defensa, que en aquellas fechas sufría una convulsión por el estallido del escándalo del Cesid, se informó que García Vargas había denegado la solicitud. Fuentes próximas al instituto armado aseguran ahora que Dorado ha comenzado a cobrar una pensión con cargo a los fondos públicos, sin que hayan precisado las circunstancias, que aconsejaron al anterior ministro de Defensa cambiar de parecer.El ex sargento se iguala así a su compañero Felipe Bayo Leal, que causó baja en el cuerpo en 1987, pero percibe una pensión por pérdida de aptitudes psicofísicas. Ambos fueron condenados por torturar en julio de 1983 a Joaquín Olano y por robo en una tienda de Irún.


























































