MALOS AIRES
La capital argentina puede perder su nombre si prosperan las iniciativas desplegadas por las autoridades de la provincia de Buenos Aires para reservar esa denominación exclusivamente para el territorio que administran. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, sostiene que la capital del país debe llamarse Santísima Trinidad, tal como fue bautizada por Juan de Garay en 1580, cuando fundó la ciudad por segunda vez. El gobernador quiere reservar el nombre de Buenos Aires exclusivamente para su provincia. Según narra la historia, la primera fundación de Buenos Aires tuvo lugar en febrero de 1536, cuando Pedro de Mendoza arribó con sus naves a las costas del río de la Plata. El fundador puso el nombre de Santa María del Buen Ayre al lugar en el que, con los siglos, nacería la actual Buenos Aires. Sobre ese punto no existen dudas. Pero la discusión surge sobre quién recibió el nombre, si el puerto (natural) al que arribó Mendoza o la ciudad que fue naciendo en torno a aquél. La primera población fue destruida por los aborígenes y la definitiva ciudad fue fundada por Garay con el nombre de Santísima Trinidad, que caería en desuso en favor de Buenos Aires.-


























































