Inactividad a favor
El retroceso de los precios en los mercados de deuda impone un tono negativo a las bolsas, aunque la propia estrechez del mercado de valores es un factor estabuidor en determinados momentos, sobre todo cuando coincide con las intenciones e los cuidadores. El volumen negociado mantiene por debajo de los 20.000 millones de pesetas efectivas, y ayer rozó esa cifra gracias a una aplicación sobre el 0,38% de las acciones de Banesto, que aportó casi 2.000 millones de pesetas.La relativa tranquilidad en los mercados de divisas, donde el dólar se recupera y la peseta cede terreno con lentitud, concede una buena dosis de tranquilidad a los inversores, pero sin que ello signifique que estén dispuestos a arriesgar su dinero en unos mercados en los que la incertidumbre sigue siendo muy alta. A muy corto plazo hay serias dudas sobre la evolución de los tipos de interés en Alemania y Estados Unidos, situación a la que hay que añadir el temor a que el IPC español del mes de mayo imponga ajustes internos. Al cierre, el índice de Madrid subió un 0,36% y el Ibex 35 un 0,45%, mientras que París bajaba un 1,19% y Francfort el 0,47%. Londres mantenía pequeños avances y Wall Street volvía a retroceder.


























































