Dos cafés con solera piden la retirada de los 'muebles' situados a sus puertas
Los clientes y dueños de dos cafés con solera de la ciudad, el café del Nuncio (calle de Segovia, 9) y el de la ópera (Arrieta, esquina con la cuesta de Santo Domingo), se han quedado sin vistas. Un contenedor de vidrio en el primero y una columna de publicidad en el segundo son ahora lo primero que ven sus clientes. Ambos locales han pedido la retirada de estas dos muestras del nuevo mobiliario urbano.
Javier Candil, encargado del café del Nuncio, situado en un bello rincón del Madrid de los Austrias, tiene clara su opinión sobre el contenedor de vidrio que el Ayuntamiento colocó el pasado sábado enfrente de su establecimiento: "Aquí, en este entorno, es un pegote; desentona totalmente". Los clientes que disfrutaban de la terraza del Nuncio coincidían: "El uso es bueno, pero desde un punto de vista estético, es horrendo", comentaba Jose María Arsenio. Sus amigos miraban el pedazo de calle antigua, luego el contenedor, y asentían. "Habría estado mejor una acacia, por ejemplo". El encargado del café no sólo no está de acuerdo con el nuevo contenedor por la estética; además, le impide bajar el toldo del establecimiento. "Vamos a pedir al Ayuntamiento que lo quite; y que conste que yo estoy de acuerdo con los contenedores. Aquí se tira mucho vidrio, y es necesario. Pero el emplazamiento es inadecuado", concluye Candil.No es el único café al que el nuevo mobiliario causa problemas. El pasado jueves todo cambió en el café de la ópera. Dueños, empleados y clientes se encontraron con un mueble urbano colocado justo enfrente del ventanal del café. "Fue un asalto", recuerda María del Carmen Carús Gemoets, uno de los responsables del café.
Carmen Carús confía en las palabras del edil Enrique Villoria, quien dijo que existe la posibilidad de que los muebles urbanos cambien de sitio. Mientras tanto, en el Ayuntamiento aseguran que hasta ahora no se ha recibido ninguna queja.
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