El Ejército bosnio arrebata terreno a los serbios en Tuzla
La Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (Unprofor) en Bosnia-Herzegovina confirmó ayer que a lo largo de la línea de confrontación entre serbios y bosnios, en el este y norte de la región de Tuzla, se produjeron 2.700 detonaciones. La intensidad de los combates se mantiene por cuarto día consecutivo. El Ejército bosnio (de mayoría musulmana) prosigue su avance, sobre todo en Kalesija y Stolice, donde ha capturado una importante torre de comunicaciones.El portavoz de Unprofor en Sarajevo, el teniente coronel Gary Coward, no ha podido confirmar estos extremos debido a que el Ejército bosnio impide el movimiento de los observadores militares de la ONU.
Este avance musulmán supone el mayor quebranto del alto el fuego vigente desde los primeros días de enero, a excepción del ataque serbio sobre el enclave de Bihac. El Ejército bosnio se ha visto beneficiado por el acuerdo de federación con los croatas, que acaba de cumplir un año, lo que le ha abierto todas las rutas al abastecimiento de armas.
Los últimos informes de espionaje manejados por Estados Unidos confirman que se ha producido un sustancial rearme, sobre todo en las filas del Ejército bosnio, pero en medios militares occidentales aún se pone en duda la capacidad bosnia de capturar y conservar territorio.
La última ofensiva de 1994, cuando la Armija (Ejército bosnio) logró avances importantes al sur de Bihac, fue un grave revés, pues los serbios de Bosnia, apoyados por los de Krajina y los musulmanes rebeldes de Fikret Abdic, lanzaron una contraofensiva en la que no sólo recuperaron lo perdido, sino que ganaron un tercio del enclave.


























































