Los croatas bosnios congelan las relaciones con sus aliados musulmanes
Dirigentes bosnio-croatas manifestaron ayer que cortan toda relación con sus aliados musulmanes, hasta que se aclare la suerte de un general croata secuestrado en Bihac por musulmanes. Este suceso crea tensiones adicionales a la alianza entre croatas y musulmanes en Sarajevo, pacto que aborrecen figuras nacionalistas y religiosas de uno y otro lado.Un comité presidencial bosniocroata acusó ayer al general Atif Dudakovic, jefe del Ejército gubernamental y esencialmente musulmán en el enclave de Bihac, de haber ordenado el pasado día 8 el secuestro del general Vlado Santic, comandante de las fuerzas croatas aliadas con las gubernamentales en aquel frente.
El general Rasim Delic, jefe máximo del Ejército bosnio, ha manifestado que esta. peripecia es un ajuste de cuentas personal más que fruto de discrepancias políticas o militares.
Las fuerzas croatas y las musulmanas libraron una intensa guerra en 1993, antes de que una tregua patrocinada por EE UU' uniera a ambas partes en una federación. El presidente de Croacia, Franjo Tudjman, y el presidente de la federación, Kresimir Zubak, se encuentran en Washington para conmemorar el primer aniversario de esta precaria federación.
La puesta en práctica de los acuerdos sobre la federación, apenas han ido más allá del alto el fuego y ambas partes se reunieron la semana pasada en Alemania, para estudiar el modo de consolidar el proyecto. No obstante, la desaparición de Santic y su posible asesinato crean nuevas trabas al delicado proceso.
Mientras, el presidente bosnio, Alia Izetbegovic, declaró ayer en Bonn ser contrario a la ampliación del alto el fuego, que concluye a finales de abril.


























































