40 obras públicas buscan el premio Puente de Alcántara
Un total de 40 proyectos se han presentado a la cuarta convocatoria del Premio Internacional Puente de Alcántara, destinado a galardonar la obra pública que reúna mayor importancia cultural, tecnológica, estética, funcional y social. Creado por la Fundación San Benito de Alcántara en 1988 y extendido a España, Portugal y países iberoamericanos, el premio refleja también la calidad técnica y estética y la perfección de la construcción.En las ediciones anteriores se han distinguido el puente mexicano de Tampico, sobre el río Pánuco; el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, sobre el río Paraná, y la torre de comunicaciones de Collserola, de Barcelona, del arquitecto británico Norman Foster y el ingeniero español Julio Martínez Calzón. Las maquetas de las obras premiadas y los 40 proyectos de la presente convocatoria forman desde ayer una exposición, abierta en el Colegio de Ingenieros de Caminos de Madrid (Almagro, 42) hasta el 17 de octubre. Ese día se reunirá el jurado, y el arquitecto Norman Foster pronunciará una conferencia en el Museo de la Ciudad junto a la presentación de una muestra con sus proyectos.
"Cada vez hay en las obras públicas una mayor preocupación por el medio ambiente, con un cuidado por los valores ambientales y estéticos", declaró ayer el ingeniero Nicolás Navalón, asesor ejecutivo de la Fundación San Benito de Alcántara, que tiene en el puente romano de Alcántara el símbolo universal de la significación cultural y tecnológica de las obras públicas. Otro elemento destacable es la evolución de la técnica y los materiales, que da lug4r a proyectos más atrevidos, sobre todo en los puentes atirantados y las presas de hormigón compactado.
La exposición con los paneles, memorias y vídeos de los proyectos se ordena en seis grupos: puentes, presas, edificación, urbanismo, captación y depuración de aguas y proyectos diversos. Entre las obras, construidas entre 1992 y 1994, figuran los puentes Mezcala, de México; sobre el Miño en Tuy; el Arenal en Córdoba; sobre el río Piloña en Arriondas, el viaducto de Tamaraceite, de Las Palmas; sobre el Tajo en Pego (Portugal); y las presas de Barbate, en Alcalá de los Gazules (Cádiz); de Pontón Alto, en Segovia, y la Puebla de Cazalla, en Sevilla. El palacio municipal de Congresos en Madrid, el Museo de la Ciencia de Tenerife y la Casa de Cultura de Arica (Chile), en el apartado de edificios; el parque Juan Carlos I de Madrid y el nudo de la Trinidad, en Barcelona, como urbanismo, y la planta de aguas residuales de Zaragoza.
En los proyectos diversos se han presentado el aprovechamiento hidroeléctrico de Alto Lindoso, en Portugal; la autovía A-66 Gijón-Sevilla en el tramo Las Sesgadas-Baiña y el encauzamiento del río Segura entre Murcia y Alicante. Entre estos últimos destaca el del Alto Lindoso, con una presa de bóveda y central subterránea, que cubre las necesidades de energía eléctrica de Portugal.


























































