Atrapados entre hierros
Los supervivientes ocupaban la parte delantera del autobús accidentado, que resultó menos dañada. Sin embargo, los dos tercios traseros del vehículo quedaron totalmente aplastados y convertidos en un amasijo de hierros, entre los que quedaron atrapadas las víctimas m Ortales del siniestro.Anoche, la sede de la empresa Bus Express, en Comellá (Barcelona), estaba cerrada. A la puerta del local, unas 50.personas esperaban noticias sobre la tragedia. Uno de los socios de la empresa se había desplazado a Castellón, mientras que se desconocla el paradero del segundo. La confusión aumentaba, dado que Bus Express había organizado otro autocar hacia Valencia aquella misma tarde e, inicialmente, se pensó que podría haberse visto implicado. El padre de una muchacha herida, Juan Romero, vecino de l´Hospitalet, pasó un momento por el local. Nadie pudo atenderle. La empresa lleva más de diez años trabajando en Comellá y cubre especialmente la ruta entre Barcelona y Andalucía, informa Aurora Capmany.


























































