A ritmo de Foxtrot

El acuerdo sobre uso del territorio español como área de tránsito, apoyo y logística de retaguardia -Foxtrot en terminologia aliada- estaba concebido como complemento de los planes de refuerzo de la OTAN, que preveían la llegada de un millón de soldados norteamericanos a Europa en las primeras semanas de conflicto con el Pacto de Varsovia. Por ello, estaba previsto que este acuerdo se desarrollase con otro, más concreto, a negociar entre España y Estados Unidos.Sin embargo, el vuelco de la situación internacional ha mandado al desván estos planes y ha convertido el acuerdo Foxtrot en "un tejado sin edificio debajo", en palabras de un militar español. Ello ha obligado a negociar un acuerdo más genérico de lo inicialmente previsto, que ya no será "unidireccional", de EE UU a Europa, sino "multidireccional", hacia cualquiera de los hipotéticos escenarios de conflicto.
El acuerdo Foxtrot queda como un mecanismo de planeamiento para acumular fuerzas en situaciones de crisis o guerra, que regula las condiciones de la "recepción, tránsito y estacionamiento" en territorio español de material o personal militar de otros socios de la OTAN, así como el apoyo que recibirían del país anfitrión. Cualquier miembro de la OTAN, y no sólo EE UU, que desee beneficiarse de este acuerdo deberá negociar con España su aplicación concreta.


























































