Sin referencias positivas
La inversión empieza a desistir de cualquier intento de arreglo en un mercado cuya orientación más posible parece que es el descenso. Promediar se ha convertido en una operación inútil y, dados los escasos márgenes que ofrece la cobertura, tampoco el mercado a crédito parece dar soluciones inmediatas. Por si esto fuera poco, el Banco de España se doblegó ante la presión del mercado y ha elevado el tipo de interés en la cesión de letras a tres meses, situándolo en el 12% desde el 11,7% anterior. El panorama es, en estos momentos, desalentador, con fuerte incertidumbre en los mercados internacionales, escasas posibilidades de que se firme el pacto de competitividad y un estancamiento amplio en el terreno económico. Sólo el mantenimiento de los tipos de interés en Alemania ha conseguido dar alguna alegría a los mercados financieros, aunque sea a medio y largo plazo. Una nueva apertura a la baja de Wall Street hizo que el índice madrileño acelerara en su descenso, con lo que entra de lleno en la zona de resistencia que definirá su futuro inmediato, de pendiendo del extremo por el que consiga salir de ella. La actividad institucional se concentró en dos aplicaciones sobre Cantábrico y Metrovacesa, ambas por el 2,5% del capital social. El índice bajó al cierre 3,46 puntos.


























































