'Toilette'
Habíamos cambiado de electrodomésticos, de coche, de ciudad, de empleo, de amigos, de pareja. Sólo faltaba cumplir con el sueño de cambiar de yo. Ha llegado, sin embargo, el momento. El libro francés sobre los Trescientos medicamentos para superarse física e intelectualmente marca el talante de la situación. La droga, hasta ahora, fue una sustancia de círculos reducidos. La propuesta es hoy la colectivización del, ansiolítico, la popularización del estimulante y del betabloqueante, la masificación de la opción a cambiar de yo.El mayor distintivo de la modernidad ha sido la velocidad del cambio: en los objetos, los conocimientos, los edificios, los aderezos. De toda esa gran gama de enseres con que la Tierra se puebla, el ser humano ha demostrado ser lo más mostrenco. La versatilidad, la polivalencia, las transformaciones materiales han sido el único motivo de optimismo civil por encima del pesimismo que ha venido suscitando la casi invariada condición humana. Cualquier observador extraterrestre que tuviera la oportunidad de hacer un análisis del panorama no dudaría en señalar el caso del hombre como el de peor ajuste a la dinámica del siglo.
La actual propagación de drogas ilegales y legales hasta su difusión total parece, por el contrario, proponerse la necesaria acción para poner la cuestión humana al día. Antes de ello fue el trabajo de agilizar la mutación de los cuerpos. Los esfuerzos de los torneados deportivos y dietéticos intensos. Y, junto a ellos, los prodigios de transformaciones internas y externas gracias a incisiones, radiaciones, prótesis, injertos o trasplantes. (La biogenética será en el futuro lo que es hoy la alta costura.)
Faltaba, sin embargo, infundir el talante de mutabilidad también a los estados de la mente. El libro francés promueve llevar medicamentos psicoactivos a todos los organismos y rincones y contribuir por tanto a una incesante toilette y volubilidad del yo. He aquí, pues, el anuncio sobre la modernización humana integral. El pleno ingreso de la identidad en la moda.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Análisis de ajedrez | El tenaz Carlsen (y II)
Nueva York da la bienvenida a Mamdani con una multitudinaria fiesta callejera
Finlandia incauta un barco procedente de Rusia sospechoso de sabotear un cable en el mar Báltico
Las autoridades activan la fase 1 de contingencia ambiental al sureste del Valle de México tras las celebraciones de Nochevieja
Lo más visto
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Campanadas 2025, de Pedroche a José Mota: baratas, escasas y recicladas
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Al menos 40 muertos por un incendio en el bar de una estación de esquí en Suiza
- Nuevas reglas de tráfico para 2026: los conductores que no señalicen con la baliza V16 serán multados




























































